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EZLN y EPR

 


EZLN

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/comision-sexta/857/

Marcos, sin capucha

El pasamontañas oculta el rostro de Sebastián Guillén, un criollo de 43 años, 1,75 de estatura y licenciado en filosofía

Por Tomado de: / JJ Aznarez

2014-05-26

Siendo escolar en los jesuitas, Sebastián Guillén leía Esperando a Godot junto a un árbol de Tampico, ajeno a una gamberrada en curso contra él y otros alumnos del Centro Cultural. Estudiantes de la Escuela de Marina les volcaron encima cubos de agua. Todos huyeron menos el joven identificado hace seis años como el subcomandante Marcos, el insurrecto que hoy llega en caravana a la capital exigiendo el reconocimiento constitucional de los 10 millones de indígenas mexicanos. Guillén, empapado, pasó página y siguió leyendo.

Ni siquiera los volteó a ver y los derrotó: no lo hicieron enojar, ni huir', relató Carlos Heredia, un testigo, a la revista Milenio. El 9 de febrero de 1995, un año y un mes después de que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sorprendiera al mundo sublevándose contra el Estado mexicano, el Gobierno de Ernesto Zedillo (1994-diciembre de 2000) publicó la filiación del encapuchado.

Lideraba la irrupción el criollo de 1,75 metros de estatura, piel blanca, nariz aguileña, cabello castaño y ojos marrones llamado Rafael Sebastián Guillén Vicente. Nacido el 10 de julio de 1957 en Tampico, Estado de Tamaulipas, era el cuarto de los ocho hijos del matrimonio formado por María Socorro y Rafael, propietarios de tiendas de muebles. Estudiante brillante, chaval pacífico y lector impenitente, sus calificaciones eran de sobresaliente. Licenciado con mención honorífica en Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dio clases hasta 1984, predicó contra el sistema en su entorno, y finalmente desapareció del mapa. Abandonó la revolución de café con leche convencido de que el final del México corrupto, racista e injusto sólo sería posible con un estallido armado. Propugnó un Estado proletario, igualitario, y en su consecución se instaló en las selvas de Chiapas, donde integró la dirección del alzamiento en ciernes. Se pronunció como marxista-leninista el 1 de enero de 1994, y semanas después viró hacia el indigenismo, con más poder de convocatoria que el comunismo del arranque. Miles simpatizaron con la causa del EZLN en el sureste nacional, abundante en indígenas paupérrimos, y otros damnificados de los cacicazgos económicos o políticas sectarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI), derrotado en las elecciones del pasado 2 de julio.

Antes de desaparecer, sus últimas palabras a un conocido fueron éstas, según el semanario: 'Me voy a hacer la revolución. A luchar contra todo lo que tú representas'. Desde entonces no se le volvió a ver sin pasamontañas. En su recorrido de 3.000 kilómetros por 12 Estados ha convocado a indígenas, obreros, estudiantes y campesinos 'a voltear el país', a luchar por la libre determinación de los indígenas y la justicia social. México entero abraza la causa, pero polemiza sobre quien lleva sus riendas. Sus arengas aciertan en la enumeración de las cuentas pendientes, pero su formulación es doctrinaria, maximalista y de combate, sin permitir discrepancias.

No le pareció suficiente la caída del PRI, tampoco la conclusión de siete decenios de hegemonía de partido, el arrinconamiento de las vengüenzas nacionales, o el debate político en creciente libertad; tampoco la instauración, el 1 de diciembre, de una Administración de amplio espectro que comenzó el repliegue militar de Chiapas, la excarcelación de presos y envió al Congreso el proyecto de ley sobre derechos y culturas indígenas rechazado por el Gobierno anterior. Y sin haber llegado Vicente Fox a los primeros 100 días de mandato, le niega el beneficio de la duda. 'Es como todos', vino a decir.

La equiparación del proyecto industrial Puebla-Panamá y de las políticas económicas en preparación, con la depredación de la conquista española ilustra sobre el pensamiento del carismático rebelde. La globalización castiga, el neoliberalismo debe ser erradicado, los poderosos son aves de rapiña, el dinero, una mierda, y después de arrasar con todo eso, Dios dirá. Enrique Krauze, historiador y director de Letras Libres, piensa que emula al intelectual peruano José Carlos Mariátegui, que vinculó marxismo, indigenismo y religión, y proclamó que la esperanza indígena en el Perú mestizo, criollo, e injusto, es revolucionaria. 'Mariátegui no habría sospechado que el cumplimiento cabal de su profecía no iba a realizarse en Perú, sino en México. En Chiapas, ese Perú mexicano'.

El odio, o el rencor, entre el blanco y el indígena, la parecida nomenclatura, las mismas rebeliones del pasado, o el feudalismo racista del presente hermanan a México con Perú y a Mariátegui con elsubcomandante. Adscrito o no al pensador andino, Sebastián Guillén sí lo fue de Che Guevera, de quien consumió obra, peripecias, sueños y la pipa. El joven reflexivo de Tampico adoraba a León Felipe, Antonio Machado, Miguel Hernández, Francisco Rojas, y Vargas Llosa. Le gustaba el teatro -dirigió El tuerto es rey, de Carlos Fuentes- y Serrat.

Consumado polemista, solidario con los débiles, no se apeaba del burro cuando creía tener razón, y quienes le conocieron aseguran que sólo una mujer, Ileana Patricia, hoy casada, lo trajo por la calle de la amargura. No le regalaba flores, ni bombones, sino libros. Siempre radical, un texto en su cuarto de estudiantes recordaba la máxima del 68: 'Seamos realistas, pidamos lo imposible'.

El alzamiento en enero de 1994 colaboró en la consecución de metas que parecían imposibles. Contribuyó al avance político de México y a la toma de conciencia sobre el problema indígena y, probablemente, sin el zapatismo, consideran varios analistas, el país seguiría a las órdenes del PRI.

Aun siendo inobjetable la bandera de la redención, no pocos atribuyen al subcomandante haber quedado atrapado por el glamour del pasamontañas, del uniforme, las cananas y la clandestinidad. Se le reprocha intolerancia, promoción de la guerra de clases e imputaciones tempranas a Fox. Según afirma Krauze en la revista Proceso, 'para la mentalidad marxista-leninista las elecciones son fórmulas burguesas. Resulta aberrante la postura de negar a los otros grupos indígenas del país la interlocución con el Estado, a menos de que, en el mejor estilo leninista, se pongan bajo la tutela del EZLN'.

Los zapatistas fueron entronizados en la conciencia nacional por el hartazgo, los fraudes electorales, el abandono o el resentimiento. Y la intolerancia discursiva de su jefe es atribuida a la desconfianza que en muchos mexicanos causaron los sucesivos incumplimientos y corrupciones de Gobiernos anteriores, a la compra de voluntades y prolongada vacuidad o engaño de las instituciones.

El subcomandante parece, por momentos, 'un personaje de Dostoyevski, un poseído por la fe', sostiene el historiador. Marcos llega crecido, aplaudido o vituperado, pero no desapercibido, a la capital federal en andas de decenas de miles porque, aunque no representa en absoluto a las 57 etnias, ni tampoco sus necesidades inmediatas, sí recoge la mayoría de sus reclamaciones históricas, y resucita un radicalismo sin referentes parlamentarios. Queda por ver si debajo de la capucha habita un iluminado, un manipulador de indios, o su liberador y el hombre providencial de la izquierda. 'Marcos, al caminar, va ganando batallas que no peleó en la selva. Tiene atrapado al Gobierno hasta el 11 de marzo', subraya el periodista José Cárdenas.

El lunes comenzará su ronda de consultas con diputados y senadores y deberá elegir entre proseguir la presión política y mediática desde Chiapas, o incorporarse a la lucha en democracia. No parece que su espacio político vaya a ser pródigo, según el analista Federico Reyes Heroles. 'La extendida ilusión nacida en 1988 (año en que Cuauhtémoc Cárdenas y otros dirigentes abandonaron el PRI) de que el país transitaría a la democracia por el centro izquierda, se topó con otra realidad: viramos a la derecha'. Las elecciones del 2 de julio pasado fueron ganadas por un político de mentalidad empresarial, y el conservador Partido de Acción Nacional (PAN), con flancos de centro y otros que todavía reclaman el derecho de pernada. 'El territorio para un centro-izquierda parece haberse reducido dramáticamente, y para una izquierda radical se mira como una pequeñísima isla'. El subcomandantelideraría esa izquierda radical, y es previsible que sumara otros votos que cambiarían de bando o abandonarían la abstención si el Escipiónde Chiapas demuestra sin el pasamontañas la maestría política demostrada con el embozo.

De momento, niega ser quien dicen, y asegura que ni le va ni le viene lo que de él digan. Pero muchos reconocen al poeta, al filósofo de Tampico en la voz, en la mirada, en el discurso del lunes en Morelia: '¿Puede ser mirado quien sólo mirada es? (...) ¿Si no soñamos es que soñamos que no soñamos? (...) ¿De la tierra somos color o somos tierra del mar que es el color de la tierra? [el de los indígenas]'.

Este reportaje fue publicado el 11 de marzo de 2001, en El País

http://www.dossierpolitico.com/vernoticias.php?artid=143660&relacion=&tipo=Nacional&categoria=2

Si ese proyecto se extingue habrá secuelas en el mundo, alerta el intelectual británico. Berger llama a la movilización en defensa del zapatismo

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/21/index.php?section=cultura&article=a04n1cul

Machete en mano, las atenquenses “¡No estamos todas; faltan nuestras presas! El recuerdo de las zapatistas caídas marca reunión femenina en Chiapas. Ante mujeres de 30 países, narran la evolución de la vida tras el alzamiento de 1994

http://www.jornada.unam.mx/2007/12/30/index.php?section=politica&article=007n1pol

 

¿Qué han logrado los zapatistas?

El primero de enero de 1994, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se conoce comúnmente como los zapatistas, condujo una insurrección en San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas de México. Casi 14 años después, el EZLN llamó a un coloquio internacional entre el 13 y el 17 de diciembre de 2007 en la misma ciudad con el tema “Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos”, una suerte de evaluación general, tanto global como local, de sus objetivos. Yo mismo participé en el coloquio, como lo hicieron otros activistas e intelectuales. En el curso del coloquio, el "subcomandante Marcos" impartió una serie de seis charlas, disponibles en Internet.

http://www.jornada.unam.mx/2008/01/12/index.php?section=opinion&article=024a1mun

 
Precisiones de John Berger
http://www77777777.jornada.unam.mx/2007/12/22/index.php?section=opinion&article=002a2cor

'Corte de caja...'

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/345598/index.php

Luis Villoro

Sobre la reforma del Estado desde el zapatismo

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/23/index.php?section=opinion&article=019a1pol

Corroboran militarización en zonas de influencia zapatista

San Cristóbal de las Casas, Chis. 2 de agosto. Soldados de la 39 zona militar, algunos encapuchados y fuertemente armados, ven con curiosidad a los observadores, quienes les responden con miradas de incredulidad.

http://www.jornada.unam.mx/2008/08/03/index.php?section=politica&article=013n1pol

Los zapatistas no buscan hegemonizar la rebeldía en México, expresa "Marcos"
San Cristóbal de las Casas, Chis., 3 de agosto. El zapatismo “no es el único rebelde, ni el mejor”, ni busca crear “un movimiento que hegemonice toda la rebeldía en México”, sostuvo el "subcomandante Marcos" la noche del viernes al recibir en el "caracol" de La Garrucha a la Caravana Nacional e Internacional de solidaridad que recorre las comunidades zapatistas

http://www.jornada.unam.mx/2008/08/04/index.php?section=politica&article=016n1pol

Caravana de solidaridad y observación denuncia incursiones de la PEP en Cruztón

San Cristóbal de las Casas, Chis. 7 de agosto. Después de constatar “las diversas violaciones a los derechos humanos y a los derechos de los pueblos indígenas” ocurridos en Cruztón, municipio de Venustiano Carranza, la Caravana Nacional e Internacional de Observación y Solidaridad con las comunidades zapatistas de Chiapas denunció “las incursiones violentas llevadas a cabo por la Policía Estatal Preventiva (PEP) de Chiapas en distintas ocasiones; la primera, el 27 de abril; la segunda, el 18 de junio, y la más reciente, el 22 de julio del presente año”.

http://www.jornada.unam.mx/2008/08/08/index.php?section=politica&article=019n1pol

Jaime Martínez Veloz

El EZLN y la Cocopa

http://www.jornada.unam.mx/2008/12/05/index.php?section=opinion&article=021a1pol

En la agenda cultural se prevé que participen 54 grupos musicales

Se han registrado 236 colectivos para el Festival de la Digna Rabia

http://www.jornada.unam.mx/2008/12/13/index.php?section=politica&article=022n1pol

PLAZA PÚBLICA

Miguel Ángel Granados Chapa

Doña Amalia

Interesada tanto como su marido en que se respetaran los derechos de los pueblos indios, durante y después del ejercicio presidencial, la señora viuda de Cárdenas formó parte de la Comisión de seguimiento y verificación de los acuerdos de San Andrés

Treinta y ocho años y dos meses sobrevivió doña Amalia al general Lázaro Cárdenas. Él murió el 19 de octubre de 1970, y ella el 12 de diciembre de 2008. En el prolongado tramo de su viudez, doña Amalia Solórzano, llamada Mamu en la confianza familiar, ejerció con dignidad la responsabilidad histórica que significó ser la esposa del Presidente más arraigado en la sensibilidad popular, y también hizo valer su propia presencia. No en balde unos días antes de su fallecimiento había encabezado la lista de los 15 consejeros eméritos que por su trayectoria forman parte del consejo nacional del Partido de la Revolución Democrática.

En ese lapso, tanto como ocurrió en vida del General (como por antonomasia se llama a Cárdenas) doña Amalia expresó de palabra y obra vivo interés por los pueblos indígenas. Cuando el 1o. de enero de 1994 brotó la insurgencia armada zapatista, ella se afanó primero por comprender los alcances y el sentido de la rebelión, luego se unió al esfuerzo de lograr entre los alzados y el gobierno una paz digna, y después fue llamada a tener una colaboración activa en ese propósito cuando se la invitó a participar en la Cosever (Comisión de seguimiento y verificación de los acuerdos de San Andrés), que a fines de 1996 pretendió sin éxito que se pusieran en práctica los resultados del diálogo entre el zapatismo armado y el gobierno de Zedillo, que en un ejemplo típico del doble lenguaje utilizado por los líderes de la sociedad mestiza ante los pueblos indígenas los incumpliría sin rubor alguno.

Meses atrás, en febrero, el subcomandante Marcos había escrito a la viuda de Cárdenas "para hacerle a usted la invitación de que, alguna tarde amable, se diera tiempo y modo de llegarse hasta nosotros, y poder escucharla y escucharnos, y poder encontrarnos... que usted nos hablara un poco de esa fuerza que la hace y la llena. Para eso, para encontrarnos, quisiera invitarla y, cómo es evidente, no se cómo... Vale. Salud y, no se crea, mi General tiene todavía muchas cosas que ver en nosotros... y en el nosotros". En una segunda carta, del 21 de marzo, el líder insurgente se refirió, en términos que pueden corresponder al día de hoy, al propósito de un grupo de ciudadanos que mediante una colecta nacional buscaban "rescatar la industria petrolera de las manos de quienes dar marcha atrás en la historia y entregarla (la industria y la historia) a manos extranjeras". El subcomandante explicó que "a pesar de la hambruna que nos amenaza para los meses siguientes", los jefes zapatistas "me han ordenado que disponga de la cantidad de tres mil pesos del fondo de resistencia, para destinarlos a apoyar esa acción patriota. Ignoro quiénes son los encargados de administrar lo que se recabe. Por eso le estoy pidiendo a usted que por favor reciba la cantidad citada y la haga llegar a quienes se encarguen de esto. Estamos seguros de que en manos de usted, o de quien usted confíe, nuestra pequeña colaboración será bien empleada... Salud, y que la historia pasada nos ayude a conquistar la futura".

El 30 de marzo doña Amalia acusó recibo de la carta y de la aportación zapatista que "entregaré a la tesorería del Comité pro Petroquímica para México, que está por formalizar su constitución en unos cuantos días... Agradezco, creo poder hacerlo así, en nombre de los mexicanos patriotas que vemos hoy en la defensa de la petroquímica la defensa de nuestra independencia económica, su colaboración a este esfuerzo que, estoy cierta, efectúan en condiciones de sacrificio extremo, ante la amenaza de la hambruna y cuando todo tipo de carencias -alimentos, medicinas, ropa, trabajo e ingresos- golpea severamente a las comunidades de la montaña del sureste donde ustedes se encuentran... firmemente deseo que pronto puedan concluirse las negociaciones de un a paz digna, que sea el principio de un nuevo florecimiento de la región y del país entero, y estoy segura de que el sacrificio que hacen al enviar esta contribución a la defensa de la petroquímica lo ve el pueblo mexicano como una muestra de la solidaridad de los zapatistas de la selva chiapaneca con las grandes causas de nuestra nación... Espero pronto haya condiciones para poder expresarles este agradecimiento de manera personal. Reciba, mientras tanto, mi afecto y mi cálida amistad".

El encuentro personal se produjo en noviembre siguiente, al ser instalada la Cosever: "cuando Marcos pasó cerca de nosotros -escribió doña Amalia- hizo un alto, se separó del enjambre y con una sonrisa franca se dirigió hacia mí. Lo vi muy delgado, aunque fuerte, con ojeras de no haber dormido lo suficiente...".

Se encontraron de nuevo en febrero de 2001, en el congreso indigenista de Nurío, uno de los momentos culminantes de la Caravana por la dignidad indígena. Doña Amalia participó en ese congreso "porque desde hace varios años he apoyado en lo que puedo a los indígenas mexicanos, pero también porque sentí que mi participación significaría algo para mucha gente que estaría en ese encuentro, pues es una presencia que quiero guardar para el General. Me acordé que fue precisamente en tierras michoacanas donde se llevó a cabo un congreso sobre el tema indígena durante el último año de su presidencia... Fue para él un momento decisivo, importantísimo, porque allí recogió sentimientos y conceptos de los pueblos indios de México y de otros países de América Latina".

(Las citas proceden de Estampas para el recuerdo. Los caminos indígenas de doña Amalia, escrito por ella misma y Julio Moguel).

Cajón de Sastre

Hace un año la señora viuda de Cárdenas recibió la Cruz de la orden Carlos III. Al entregarla, Trinidad Jiménez, secretaria de Estado del gobierno español para Iberoamérica, dijo: "Sobre los méritos que concurren en doña Amalia para recibir el más importante reconocimiento que concede España, tampoco caben dudas. Me gustaría que en México se tuviera plena conciencia de lo que para los demócratas españoles representan los nombres de Lázaro Cárdenas y Amalia Solórzano; de cómo su participación en momentos críticos de la historia de mi país ha quedado grabada en nuestra memoria. Cómo su gesto aun se percibe como un oasis de humanidad entre tanta barbarie". Doña Amalia presidió el Comité de apoyo a los niños del pueblo español, que acogió a medio millar de chavales en Morelia.

Jaime Martínez Veloz / EZLN: primer cuarto de siglo

http://www.jornada.unam.mx/2008/11/21/index.php?section=opinion&article=018a2pol

Comunica el EZLN que también asistirán ciudadanos de 20 naciones

Roitman, Berger y Zibechi, participantes en el Festival Digna Rabia

http://www.jornada.unam.mx/2008/11/29/index.php?section=politica&article=018n1pol

Traducirán al alemán libro sobre movimiento zapatista
Corte de caja, escrito por Laura Castellanos y Ricardo Trabulsi, será distribuido en Alemania, Francia y Suiza

http://www.eluniversal.com.mx/notas/561089.html

El mal gobierno ha dedicado 15 años a golpearnos, no a darnos justicia: EZLN

http://www.jornada.unam.mx/2009/01/02/index.php?section=politica&article=009n1pol

Y los indígenas cambiaron México I

http://www.milenio.com/node/140719

Califica Marcos al movimiento de López Obrador de sectario, intolerante e histérico

http://www.jornada.unam.mx/2009/01/04/index.php?section=politica&article=007n1pol

Jaime Martínez Veloz   / A 15 años del levantamiento zapatista

http://www.jornada.unam.mx/2009/01/16/index.php?section=opinion&article=021a2pol

El plan de campaña de 1994 contra el EZLN

http://www.jornada.unam.mx/2011/02/04/index.php?section=opinion&article=025a1pol

La guerra de Calderón contra el narco dejará una nación rota: subcomandante Marcos

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/88394

Marcos se suma al reclamo de justicia lanzado por Sicilia

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/90191

EZLN llama a un encuentro con familiares de niños de la Guardería ABC

http://mexico.cnn.com/nacional/2011/06/06/ezln-llama-a-un-encuentro-con-familiares-de-ninos-de-la-guarderia-abc?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter&utm_campaign=Feed%3A+cnnmexico%2Fportada+%28Noticias%29

EZLN: 28 años de persistencia por un ideal

http://www.jornada.unam.mx/2011/11/18/opinion/024a2pol

EZLN: 28 años de congruencia y lucha ética

http://www.jornada.unam.mx/2011/11/25/opinion/023a1pol

MARCOS Y EL EZLN 2014 …

http://www.animalpolitico.com/2013/12/que-fue-del-subcomandante-marcos/#axzz2omon0pv0

Entrevista

http://aristeguinoticias.com/3012/mexico/la-entrevista-insolita-marcos-julio-scherer-en-2001/

TLCAN y EZLN: veinte años

John M. Ackerman

Hace 20 años, en enero de 1994, los dos extremos del México modernocelebraban sus respectivas victorias históricas. La oligarquía brindó con júbilo ante la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que garantizaría sus inversiones y abriría nuevas oportunidades para el saqueo de las riquezas y la sobrexplotación del trabajo nacionales por el capital internacional. En el mismo momento, la sociedad mexicana celebró el renacimiento de la esperanza democrática con el levantamiento indígena del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas. Hoy los oligarcas son más ricos y las comunidades zapatistas avanzan con paso firme hacia la consolidación de su autonomía, pero el resto de la sociedad mexicana se hunde en un pozo de olvido, pobreza y desesperanza que pareciera no tener fondo.

El resultado más importante del TLCAN ha sido la total subordinación de la política económica mexicana a los dictados de Washington y del gran capital internacional. Todos los estudios demuestran que si bien el TLCAN ha generado un aumento en la inversión extranjera directa, sobre todo desde Estados Unidos, este flujo de recursos no ha propiciado procesos de desarrollo sostenible o sustentable de largo plazo. En los últimos 20 años el crecimiento económico se ha estancado, la desigualdad se ha profundizado, el medio ambiente se ha degradado y la pobreza se mantiene en un nivel totalmente inaceptable.

Sin embargo, lo más grave ha sido la desarticulación estructural de la economía mexicana. Los campesinos y los indígenas han sido obligados a abandonar sus tierras y migrar hacia Estados Unidos a una tasa sin precedentes; una multitud de pequeños y medianos empresarios han tenido que cerrar sus negocios y, en general, se han debilitado las cadenas productivas nacionales en favor de una inserción cada vez más subordinada y desigual en los circuitos internacionales del capital. Las oportunidades laborales disponibles hoy para los jóvenes, mal pagadas, sobrexplotadas y con pésimas condiciones de trabajo, son el espejo más fiel del gran fracaso del TLCAN, y el proyecto neoliberal que lo acompaña, para traer justicia, paz y desarrollo a México.

Este desmembramiento nacional ha sido la verdadera causa para el desastre de violencia, inseguridad y muerte que ha acompañado la guerra contra las drogas iniciada por Felipe Calderón y mantenida sin cambio alguno por Enrique Peña Nieto. La lógica del sálvense quien pueda que hoy predomina en el país convierte el abuso y la acumulación en la única forma para garantizar un mínimo patrimonio familiar para millones de ciudadanos. La inseguridad económica deviene en inseguridad pública y corrupción gubernamental.

En este escenario, los dignos indígenas rebeldes de Chiapas han logrado evitar su exterminio por la máquina de destrucción neoliberal. Tal y como han documentado en estas mismas páginas Luis Hernández Navarro, Adolfo Gilly y Gilberto López y Rivas, los saldos del levantamiento armado del 1º de enero de 1994 son positivos para quienes participaron en ello. El EZLN también hizo una enorme contribución a la democratización de la República y al movimiento global en contra de la globalización neoliberal. La reforma electoral de 1996 fue resultado directo del valiente levantamiento y la ola mundial de protestas históricas en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio y de otros organismos multilaterales antes y después del cambio de milenio debe gran parte de su fuerza al ejemplo de los indígenas mexicanos.

Sin embargo, el EZLN no tuvo suficiente fuerza para articular un movimiento más amplio que pudiera transformar las coordenadas de la política nacional. Hoy nuestra democracia es igual de falsa y fraudulenta que la de 1994. Hoy como entonces las elecciones no sirven para empoderar a los ciudadanos, sino simplemente para aparentar legitimidad para el dominio de los mismos poderes fácticos de siempre. Y hoy como entonces la solución no se encuentra en esperar a los siguientes comicios, sino actuar desde ahora de manera organizada y consciente para desarticular el discurso de dominación y la realidad de la explotación.

La inédita velocidad con que se aprobaron las reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución en materia energética ratifican una vez más que nuestra Carta Magna sigue siendo un instrumento sumamente maleable a los designios del poder. Así como hoy Peña Nieto y sus socios en el PAN y el PRD han aprovechado de su efímero control sobre las instituciones gubernamentales para complacer a sus amigos de las empresas petroleras internacionales, mañana una nueva coalición de ciudadanos dignos inspirados por la lucha zapatista y forjados por la experiencia de las imposiciones electorales de 2006 y 2012 podrán revertir con la misma rapidez los cambios constitucionales realizados.

El pasado 20 de diciembre el pueblo le hizo el vacío a la corrupta clase política en el acto formal de promulgación de la contrarreforma energética. Así como nadie salió a las calles para celebrar la victoria de Peña Nieto el pasado 1º de julio de 2012, hoy la sociedad vuelve a dejar solo a un presidente que solamente representa el poder del dinero y la corrupción. Tal como señaló la académica Irma Eréndira Sandoval en la Marcha en Defensa de México, el pasado 20 de diciembre: “Así como un río sin agua no es un río, una democracia sin pueblo simplemente no es democracia”. Ha llegado la hora para construir una nueva fuerza social capaz de derrocar, pacíficamente, pero sin un horizonte electoral inmediato, al puñado de corruptos y explotadores que hoy nos mal gobierna.

johnackerman.blogspot.com

Twitter: @JohnMAckerman

Zoé Robledo: EZLN y Legislativo: nuevas preguntas

Colaborador Invitado. 18 Ene. 14

El levantamiento armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en enero de 1994, en Chiapas, interrumpió la función e impidió que recomenzara después del intermedio. Abajo el telón, apagadas las luces, nos vimos en la necesidad de encarar el otro rostro de nuestro país: el de los pueblos originarios. Hizo visible y nos obligó a reconocer una irresponsabilidad compartida: décadas de pobreza, exclusión y negligencia frente a los pueblos indígenas. El mensaje del EZLN rescató no sólo un posicionamiento político o un reclamo económico, sino una forma de pertenecer a México con su propia forma de ver y entender al espíritu del hombre y su relación con lo trascendente. "Un mundo donde quepan muchos mundos, donde quepan todos los mundos".

Veinte años después, el panorama sigue siendo desolador y desigual. Según datos de Coneval, en el México mestizo o caxlan, 42% de la personas viven en pobreza. En el mundo indígena esa cifra es de 72%. En el primero, la cifra de pobreza extrema es de 7.6%. En el segundo es el 30.6%. Hoy los indígenas siguen siendo los mexicanos más pobres, pero su pobreza es una condición económica que tiene que ver con la justicia, con la ampliación de derechos, con la inclusión. No es un asunto, solamente, de recursos de programas o presupuestos. Es un deber moral y una obligación que tenemos con quienes han estado aquí antes que nosotros y a pesar de nosotros.

Bajo este panorama surge la pregunta: ¿qué corresponde hacer al Poder Legislativo?
En marzo de 1995 el Poder Legislativo creó la Comisión para la Concordia y Pacificación (Cocopa). Ésta cumplió una tarea sustantiva para la construcción de la paz y para darle forma y expresión jurídica a los Acuerdos de San Andrés Larráinzar, hasta hoy incumplidos. Dieciocho años después las circunstancias han cambiado.

El diálogo entre el EZLN y el gobierno se suspendió hace 16 años y 4 meses. El EZLN anunció en junio de 2005, en la 6a. Declaración de la Selva Lacandona, que dejaría las armas. Los convenios internacionales suscritos por México son hoy parte de nuestro marco jurídico. Actualmente existe un protocolo de actuación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para casos que involucren derechos de personas, comunidades y pueblos indígenas que incluye conceptos y definiciones como tierra, territorio y recursos naturales, que trabaron la discusión jurídica y política de los Acuerdos de San Andrés y de su tránsito hacia una nueva legislación.

Por ello, es pertinente peguntar si tal como se diseñó la Cocopa puede ser un interlocutor y reiniciar el diálogo con el EZLN; o si es necesario replantear su función, sus alcances y métodos. Preguntarnos si debe renovarse también la función conciliadora del Poder Legislativo con otros conflictos sociales como los que hoy se viven en Michoacán y Guerrero.

Es necesario examinar si la Cocopa debe sumar a la representación política que la conforma a voces ciudadanas, a la academia, a los organismos de derechos humanos y a los propios representantes indígenas. Incluso si debe asumir un papel de garante del cumplimiento puntual de los Acuerdos de San Andrés. De la misma forma, resulta responsable preguntarnos si debe ser un espacio desde el que se genere una amplia discusión nacional de las autonomías de las comunidades indígenas. No puede soslayarse que, ante los vacíos de Estado, los pueblos originarios han llenado con organización y con coordinación estos huecos. Las Juntas de Buen Gobierno existen. Los Caracoles existen. Los Municipios Autónomos en Rebeldía existen. Desde el Poder Legislativo debemos preguntarnos, al menos, si de los hechos se debe transitar al derecho, si es oportuno reconocer, incluir y respaldar institucionalmente a quienes hoy tienen una vida comunitaria propia, digna y distinta.

Es también la hora de preguntarse si la Cocopa debe seguir existiendo. Quizá su gran aportación, hoy, es desaparecer para dar paso a nuevos mecanismos que contribuyan a construir democracia y patria para quienes la han sentido ausente durante tanto tiempo.

* El autor es senador de la República (PRD-Chiapas). Integrante de la Cocopa.

Los zapatistas: 20 años después

Immanuel Wallerstein

http://www.jornada.unam.mx/2014/05/10/mundo/022a1mun

Intelectuales exigen un alto a la “guerra” contra el EZLN; “el mundo está viendo”, le dicen a EPN y a Manuel Velasco

http://www.sinembargo.mx/11-05-2014/988988

Deja Marcos dirigencia del EZLN

AFP Comitán, México (25 mayo 2014).- El subcomandante Marcos anunció este domingo que cede la dirigencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y explicó que su decisión no se debe a problemas de salud sino a cambios internos en la agrupación.

"El relevo de mando no se da por enfermedad o muerte, ni por desplazamiento interno, purga o depuración", indicó en un comunicado.

Se debe a "cambios internos que ha tenido y tiene el EZLN", precisó el ahora ex dirigente del movimiento creado en enero de 1994 en Chiapas con el fin de defender los derechos de la población indígena.

Marcos, cuyo verdadero nombre es Rafael Sebastián Guillén, expuso en su comunicado de más de 10 páginas, y escrito con su característico tono irónico, que en acuerdo con la dirigencia del EZLN, se decidió que "Marcos deje de existir hoy".

"Por mi voz ya no hablará la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional", sostuvo a más de 20 años del surgimiento de la guerrilla que obtuvo el reconocimiento de organizaciones de derechos humanos de todo el mundo al denunciar las violaciones a los derechos de los indígenas.

Al mismo tiempo, el subcomandante anunció la muerte de su identidad para llamarse ahora Galeano, en honor al zapatista muerto el pasado 2 de mayo durante un enfrentamiento.

Marcos reveló que él no es una persona en especifico sino que fue un personaje, una botarga, un holograma y en ocasiones un distractor mediático en la estrategia de comunicación zapatista, que ahora ya no es necesaria. 

"Pensamos que es necesario que uno de nosotros muera para que Galeano viva. Y para que esa impertinente que es la muerte quede satisfecha, en su lugar de Galeano ponemos otro nombre para que Galeano viva y la muerte se lleve no una vida, sino un nombre solamente, unas letras vaciadas de todo sentido, sin historia propia, sin vida", expresó el vocero del EZLN.

"Es nuestra convicción y nuestra práctica que para rebelarse y luchar no son necesarios ni líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesitan un poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización", advirtió. 
La muerte de Galeano, precisó, marcó el momento y el lugar de ese relevo. 

Desde las montañas

http://www.jornada.unam.mx/2014/05/27/cartones/0

Sub o no sub

http://www.jornada.unam.mx/2014/05/27/cartones/2

MATANZA DE ACTEAL

http://aristeguinoticias.com/2308/mexico/la-matanza-de-acteal-documental-del-canal-6-de-julio/?code=reforma

 

Vicente Leñero

Fallecido este 3 de diciembre, siempre abrazó las letras. Lo hizo como reportero, guionista y dramaturgo. Y aunque en principio quiso dedicarse a la ingeniería civil, optó por incursionar en el “autoperiodismo”. Sus pasiones abarcaron el ajedrez, cine y béisbol. Había cumplido 81 años el 9 de junio.

Utilizó magistralmente las herramientas del periodismo, ensayo y ficción desde sus primeras publicaciones influenciadas por La canción del verdugo de Norman Mailer aparecidas en Claudia y Revista de Revistas, hasta sus textos en El Heraldo de México y Excélsior, o los más actuales en el semanario Proceso.

Atesoró su vieja máquina Remington con la que escribió en 1958 La polvareda, que marcaría su incursión al cuento. En sus últimos días, una máquina Brother plasmó sus pensamientos tras crearlos y corregirlos a manualmente.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS

Leñero es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 2010 y ha obtenido múltiples reconocimientos en diversas artes.

Por su obra literaria:

- Premio Mazatlán de Literatura 1987 por Puros cuentos.

- Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 1997.

- Premio Nacional de Ciencias y Artes, en Literatura y Lingüística, 2001.

- Presea Caridad Bravo Adams, de la Sogem, en 2014.

Por su dramaturgia:

- Premio Juan Ruiz de Alarcón a la mejor obra estrenada en México 1979 por La mudanza.

- Premio Nacional de Literatura Juan Ruiz de Alarcón 1992 por su trayectoria como dramaturgo.

- Medalla Bellas Artes en 2011, por su trayectoria como dramaturgo.

Por su quehacer cinematográfico:

- Medalla Salvador Toscano 2008, que otorga la Cineteca Nacional, la Fundación Carmen Toscano y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, en reconocimiento a su trabajo como guionista cinematográfico.

INGENIERÍA

“La ingeniería nos hace más modernos cada vez que pensamos en la modernidad efímera. Nos hace actuales en cada actualidad. Nos resuelve problemas y nos lleva a vivir lo mejor que podemos en cada presente de la historia”, escribió en el prólogo de La ingeniería civil mexicana. Un encuentro con la historia.

“Sería un pinche ingeniero de quinta”, declaró sobre la posibilidad de que haber ejercido sus estudios de ingeniería civil.

La entrevista a Marcos

“Pensaron que el EZ era aniquilable”, realizada por tres periodistas, entre ellos Vicente Leñero, quien la publicó en 'Proceso' en febrero de 1994.

 Tras el cese al fuego, y a unos días de que se iniciara formalmente el diálogo de paz entre el EZLN y el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el semanario Proceso publicó la siguiente entrevista, redactada por Vicente Leñero, que aún era su subdirector.

Se trató de la segunda que concedió a periodistas, y estuvieron los representantes de Proceso, New York Times y El Financiero.

Se realizó en la selva de Chiapas el 17 de febrero de 1994 y publicada cuatro días después. En el 20 aniversario del alzamiento zapatista, la recuperamos para Aristegui Noticias.

El Subcomandante Marcos se abre: “Lo aposté todo a la montaña; estoy viviendo de prestado y por eso escribo como loco; si no les gustan mis cartas, me vale madre”

PREGUNTA.- ¿Patrocinio se hizo guaje? ¿Informó mal al Presidente?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La primera acción militar es en mayo del 93, cuando el Ejército descubre accidentalmente el campamento donde se estaba planeando el ataque que se hizo en enero. Entonces, el Ejército procede como debe proceder un Ejército: descubre un enemigo, empieza a desplegarse y a cortar, trata de acabar con los guerrilleros… Pero de pronto, a los pocos días, se sale. Eso no es una decisión militar, es una decisión política. En términos militares ellos pensaban que el nuestro era un grupo aniquilable. Pero el hecho de aniquilarlo, o sea, de empezar a poner efectivos, significaba para el Gobierno Federal reconocer que había guerrilla. Y pensamos nosotros (aquí estoy lucubrando) que en vísperas del TLC ese repliegue no pudo ser error del Ejército Federal. Estoy seguro de que fue una decisión política de muy arriba. Que no pudo ser más que del Presidente de la República.

*Está hablando el Subcomandante Marcos. Son las tres o cuatro de la madrugada del jueves 17 de febrero. Hace frío y cansancio. Llovizna afuera. El salón, amplio pero muy humilde, pertenece a una construcción campesina montada sobre una loma de quién sabe dónde: en los vericuetos de “las montañas del sureste mexicano”, como dan de remitente los comunicados del Ejército Zapatista. Un foco colgado de los palos del techo es la única luz, pero suficiente. En las tablas adosadas a un muro se desordenan libros y cuadernos que se están deshaciendo de tanto uso. Más de una docena de combatientes con pasamontañas e indígenas varones y mujeres sin uniforme se agrupan en el suelo adormilados, luchando contra el sueño para escuchar al Sub. Algunos duermen ya, cubiertos hasta la cabeza por la cobija a cuadros. Están al fondo todos, contra los muros.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- El movimiento zapatista es un llamado de atención. Cuando en el mundo todo estaba diciendo que no a la lucha armada porque había desaparecido la opción del comunismo, nosotros pensamos que la gente de aquí iba a decir que ya no al cambio y mucho menos a la lucha armada. Era lógico, el bombardeo ideológico era fuerte. Pero en las comunidades sucedió al revés. En ese momento es cuando más gente entra con nosotros, cuando más gente se incorpora a las milicias del Ejército Zapatista, cuando más poblados declaran: “No nos están dejando otro camino”. Cuando a nivel internacional todo está diciendo que no a la lucha armada, el campesino indígena de Chiapas está diciendo que sí, que sí, que sí.

*Sentado sobre una viga muy bajita que unas patas verticales convierten en banca, sin respaldo, Marcos responde a las preguntas. Sólo una cámara, la de Proceso, autorizada ahí por el Sub para tomarle fotos desde cualquier ángulo:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nada más espérese tantito a que esos compañeros que están atrás se pongan su pasamontañas.

*Y explica:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Tienen familiares en las comunidades de aquí que pueden salir perjudicados si los identifican a ellos.

*La plática sobre el EZ –como lo simplifica Camacho–, sobre los diálogos de paz anunciados para este lunes, sobre la problemática de Chiapas, sobre las elecciones de agosto, sobre el futuro del país… se había prolongado con algunas cosas ya muy dichas en comunicados del Comité Clandestino y del propio Sub, y en la entrevista aquella para La Jornada y Multivisión.

Machacón, Marcos insistía en sus temas de interés para aclarar puntos, detallar hechos, precisar conceptos. De pronto, las preguntas abandonan su lentitud y se convierten en un metralleo encaminado a averiguar en poco más sobre la personalidad de Marcos.

PREGUNTA.- Ya, subcomandante, dígalo de una vez, ¿quién es Marcos?

+ Como en la retirada de Rancho Nuevo, él se defiende y contrataca con silencios, chascarrillos escurridizos y risas de un “je je” suavecito, un poco a veces para adentro. Pero cae más de una vez.

Por supuesto, Marcos no se llama Marcos. Se niega a decir su verdadero nombre y apellido escondiéndose en un hilito de risa, pero admite que es un seudónimo; mejor dicho: un símbolo.

PREGUNTA.- Por San Marcos, el primer evangelista que…

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Dios me libre, no. Contra lo que dice Carlos Ramírez –y se vuelve para mirar a Oscar Hinojosa–: que me tomaron unas fotos en los servicios religiosos, quiero decir que el último servicio religioso en el que estuve fue cuando hice la primera comunión. Tenía ocho años. No he estudiado ni para Padre, ni para Papa, ni para Nuncio Apostólico. –Y ríe socarrón.

PREGUNTA.- Quiere decir que no es religioso en el sentido…

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pérame. No soy catequista, ni párroco, ni nada. Pónlo así, porque luego dicen que soy Joel Padrón.

+ El nombre de Marcos lo tomó en realidad de un compañero llamado Marcos que murió hace años, en esta lucha de su grupo. Un amigo muy querido que había estudiado con ahínco la guerrilla de Arturo Gámiz –fundador de la Liga 23 de Septiembre–, mientras él hacía lo mismo con la de Pancho Villa. Platicaban mucho, intercambiaban ideas, discutían. Pero luego murió… Y al subcomandante Marcos se le ablanda la voz, de por sí suave. Mira hacia arriba mientras se levanta el borde resbaloso del pasamontañas sobre su nariz de lanza.

PREGUNTA.- Un nombre simbólico entonces, ¿como el pasamontañas?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Por el trabajo de Marcos no se puede saber quién es Marcos. O sea: si queda plenamente identificado Marcos, y desaparece, va a traer problemas al Ejército.

PREGUNTA.- No entiendo.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Si desaparece Marcos con pasamontañas, cualquiera de nosotros se pone un pasamontañas y ése es Marcos.

+ Lo usa sólo ante desconocidos, por supuesto. Lo usaban varios, desde antes, para protegerse del frío a la intemperie, y como el día en que atacaron San Cristóbal “hacía un frío de todos los diablos”, muchos se lo pusieron. Entonces llegó la prensa y un reportero de Televisa le preguntó: “¿Usted cómo se llama: comandante Tigre, comandante León o comandante Perro?”, y vió que era útil y se lo dejó.

+ Marcos sólo tiene un pasamontañas. “Para qué quiero dos”, y se ríe porque se le pregunta cuántos. Son de lana, tejidos en Chiapas, por supuesto, y comprados en los mercados de San Cristóbal y Ocosingo. Pero ya no hay en estos días. Vuelve a reir obligado a que se le formen unas patas de gallo prematuras. “¿A mis 63 años?”, bromea.

PREGUNTA.- ¿Cuántos tiene?, ya en serio.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Blanche Petrich dice que 39, pero no es más que su alucinación femenina. ¿Cuántos dice la PGR? ¿25?

PREGUNTA.- El ocultar la cara es algo insólito en los movimientos guerrilleros. No se ocultaban Fidel Castro, ni el Che, ni Tomás Borge.

– Superbarrio –acota Tim Golden, bromeando.

PREGUNTA.- Da la impresión de clandestinaje, para ocultar delitos.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No tengo ni siquiera multas de tránsito.

PREGUNTA.- O para estar aquí hoy con pasamontañas y mañana en otra parte sin pasamontañas y nadie lo reconoce, Marcos.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No, es más bien –y se pone serio mientras se oprime la nariz con las dos manos juntas en un gesto muy suyo–… Es más bien respecto al protagonismo o a la corrupción que va a sobrevenir y a ese mensaje de que cualquiera puede ser Marcos. Cualquiera, no sólo del EZLN, sino de este país.

PREGUNTA.- Se relaciona también con terrorismo, y ustedes no son terroristas, supongo.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Definitivamente no.

PREGUNTA.- O con Sendero Luminoso. Eran los únicos que habían usado pasamontañas.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- También por el frío, imagino. Los Andes deben ser fríos.

+ Marcos deja el tono socarrón y da una palmada al periodista. La posición bajita de la viga-banca lo obliga con frecuencia a apoyar los brazos sobre los muslos para sostener la espalda que se encorva mientras la mirada cae al piso. Trenza los dedos de ambas manos.

PREGUNTA.- Por fin en las pláticas qué. ¿Se va a quitar el pasamontañas?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Tendrá que llegar un momento en que tenga que quitármelo. Quiero decir, en concreto: En las pláticas no nos lo vamos a quitar. Ibamos a hablar sin el pasamontañas con el Comisionado, aunque luego ante la prensa, o ante la policía –acota chistoso– nos lo pusiéramos. Pero como se da el reconocimiento ese balín de “fuerza política en formación”, entonces dijimos: No nos reconoces, no nos ves. Ni siquiera a ese nivel de Camacho.

PREGUNTA.- ¿Cuál es su balance hasta ahora de la actuación de Camacho?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Hay cambios en Camacho, Agarra una actitud, y luego como que algo lo está presionando, no precisamente nuestra fuerza armada. Creo que la federal, el Gobierno…

PREGUNTA.- ¿El Presidente?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En concreto, sí. O algunos de los grupos de poder. El hace una propuesta y luego se tiene que desdecir. No por iniciativa propia, sino porque alguien lo presiona. Se ve que está sujeto a muchas presiones.

+ Un momento. Moción de orden. Los periodistas se arrebatan la palabra entre sí y la conversación se bandea de uno a otro tema. Hay que volver al Marcos del pasamontañas. Al del origen ¿chilango?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No, soy provinciano.

– ¿Nuevoleonés? –pregunta Golden.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Si vas a recorrer los 32 estados hasta atinarle, no se vale.

– ¿Norteño? –insiste Golden.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No.

+ Marcos dice haber sido periodista profesional, no estudiantil, que nunca recibió chayote; hizo estudios profesionales, universitarios; terminó una licenciatura y alcanzó un posgrado. “No se puede decir”, dice, en qué materia, ni si fue a la UNAM. Pero niega enfáticamente, con un “nooo” prolongado, como de repulsa, ser el antropólogo que la pregunta de Oscar Hinojosa le dispara.

Se amplía en cambio al contar su experiencia en el 83, cuando un grupo de doce muchachos congregados como grupo político decide ir a Chiapas a eso, a politizar.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nos sentíamos invencibles, sentíamos que con nuestra pura convicción podíamos derrotar a cualquier ejército. Empezamos entonces a hablar con las comunidades, de donde vino una lección muy grande de ellos para nosotros. La organización democrática o de vida social indígena es muy honesta, muy clara. Es muy difícil hacerse pato o corromperse. Además, vimos morir a mucha gente, a muchos niños. Se nos morían en las manos mientras nos dedicábamos a campañas de salud que el gobierno no hacía y las tuvimos que hacer nosotros. No por asistencialismo, sino porque era nuestra gente. Campañas de vacunación, de hacer registros. Durante mucho tiempo nuestra tropa combatiente estuvo haciendo eso. Y se nos moría la gente. Había niños así, de cuatro o cinco años, que jugaban a ser zapatistas y decían: ‘Cuando sea grande voy a ir a vacunar’. Pero cuando los veíamos al otro día ya estaban muertos de diarrea, entre calenturas…

Las niñas jugaban antes de la guerra, y ahora más, a que cuando fueran grandes, en lugar de casarse, se iban a ir a las montañas a hacer sus vidas, a aprender español, que para una mujer indígena es casi imposible. De ahí a aprender a manejar un arma es un salto muy grande. Entonces, cuando ellos se deciden a ponerle un plazo a la guerra nos dan ese argumento: “¿Cuál es el problema si la muerte es nuestra? Nomás que ahora vamos a decidir cómo vamos a morir. Te vienes o te quedas?”, nos decían. Y nosotros no podíamos contestarles: “No, espérate otros cinco años a ver si el nuevo Gobierno que va a entrar en el 95 va a cambiar”.

No teníamos derecho, porque cada año que pasaba pues nomás contábamos muertos y muertos. Entonces, con esa lógica de muerte, nos decidimos por la lucha. Los compañeros nos enseñaron la montaña: nos enseñaron a caminar, a cargar. Y la única forma en que te aceptan es cuando cargues igual que ellos, cuando camines igual que ellos, cuando te chingas igual que ellos. Entonces sí te aceptan.

PREGUNTA.- ¿Y eso lo comprometió para siempre, Marcos? ¿Pensaba en un principio ir y regresar?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Le aposté todo a la montaña. De una vez que lo sepa el Gobierno: si van a ofrecer una gubernatura, o algo: No.

+ Marcos no es casado, ni tiene compañera.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Tampoco soy homosexual.

+ No puede decir si es ateo o religioso.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Los compañeros me prohibieron usar esas palabras. Porque si dices que eres religioso, van a decir que el movimiento es religioso. Si dices que eres católico, van a decir que es católico. Si dices musulmán, lo mismo. Lo que digas.

PREGUNTA.- Pero la fe de los indígenas debe ser muy contagiosa.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Son dos. Hay la que está en los libros y hay la que está en la montaña. Cuando los compañeros entran en la montaña aprenden historias que vienen de muy lejos y que oyen durante la guardia, o en la fogata. Historias de aparecidos, de mundos mágicos que coinciden entre una etnia y otra; historias del mucho miedo que produce la montaña. Qué triste es la montaña, ¿verdad? Pues sí, sí es. Hay historias que bailan en la montaña… No sé si me doy a entender y si entiendo lo que me preguntan.

+ El tema de la magia y de la fe invoca al de la muerte. Marcos ya dijo que está preparado para la muerte.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí, estoy viviendo de prestado, porque nosotros pensábamos que el primero de enero se nos iba a caer el mundo encima. Cuando llega el día dos, y pasa, todo es extra. Por eso ahorita estoy escribiendo como loco todo lo que no escribí. Y si Petrita le escribe una carta al subcomandante Marcos, yo le tiro todo lo que quise decir algún día y no dije. Le mando seis, siete, ocho cuartillas a Petrita. Nada tengo que perder. Así que si me van a criticar mi estilo literario, me tiene sin cuidado. Si les gustan las cartas o no les gustan, también me vale madre.

+ Marcos escribía literatura en sus tiempos literarios y publicó algo con su nombre, “pero no lo vuelvo a hacer”. Dice que es una literatura para dársela a las mujeres, no para publicar.

PREGUNTA.- Poesía. Eres poeta.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Leí una entrevista de Heberto Padilla que dice: “Pos a ese Marcos dénle una gubernatura o publíquenle un libro y lo calman. Se ve que es poeta. Todos los guerrilleros son poetas”.

+ De chavo, Marcos leyó a Neruda, a León Felipe, a Antonio Machado, a Vallejo. A Ernesto Cardenal y a Borges los leyó después. Y a los mexicanos Efraín Huerta, Rosario Castellanos, Sabines, Montes de Oca. De Paz sólo le gustan los ensayos de poesía, dice.

Aunque es buen lector de Carlos Monsiváis y recuerda entre sus primeras lecturas “Días de Guardar”, no confiesa si el estilo chacotero de sus mensajes desde la montaña tiene influencia de Monsi, ¿o de Ibargüengoitia? Nomás se ríe.

No escribe esos mensajes en computadora o en máquina eléctrica, como pudiera suponer quien lee esos originales firmados con la palabra Marcos manuscrita en cada hoja. Los escribe a mano, o los dicta, y luego alguien los pasa a máquina y los imprime en hojas que tienen previamente la firma trazada por él. Antes tenía una máquina portátil, mecánica, Olivetti, para las órdenes operativas, pero fue lo primero que botó cuando salieron corriendo de Rancho Nuevo.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Pregúntenle a Godínez si la tiene. Creo que no.

+ También fue deshaciéndose de los muchos libros que leía.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En la montaña cargaba libros, y luego me regañaban. Que por qué los cargaba. Era un suicidio, la verdad. Cuando uno llega quiere traer la biblioteca completa, ¿no? Pero como te dan la carga pareja de balas, alimentos y todo, y además llevas libros, pues terminas botándolos porque nadie te dice: “Bueno, tú ya llevas tantos libros, entonces te voy a quitar balas”. No, cargas lo mismo… Y los fui botando en los distintos campamentos.

+ Eran muchos, dice. De buen lector. De Monsiváis; de la Poniatowska, de “La Noche de Tlatelolco”. De todo Cortázar, Fuentes, Vargas Llosa “cuando todavía era digerible”, y García Márquez, “que es aparte; o sea especial, pues”.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Cuando llegamos a la montaña estábamos muy solos, y luego iba algún oficial y decía, como en la obra de García Márquez: “Marcos no tiene quién le escriba”, porque andaba yo tristeando.

+ Desde luego, carga muchas lecturas políticas, que no detalla, a excepción de sus primerísimas primerísimas de “Los Agachados” y “Los Supermachos”, de Rius:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En la provincia, la política llegaba por Rius, o no llegaba. Y aprendí el inglés –se pone a reir porque la pregunta viene de Tim Golden– leyendo el “Playboy” y el “Penthouse”. Hablo inglés como el Caltzontzin Inspector: ‘Esta table es green’, ‘The pencil is okey’. Más bien lo leo porque tuve que traducir los manuales del Pentágono nortamericano. No hablo ruso. No hablo chino, ya párenle.

+ De la frivolidad de este hombre que hace bromas y se ríe a cada rato como un muchacho preparatoriano sencillo, natural, travieso, se pasa de golpe, en otros momentos de la conversación, al radicalismo y a las visiones de una política utópica, que por momentos se antoja ingenua, idílica, del subcomandante Marcos del Ejército Zapatista que desde principios de año puso patas para arriba la política nacional.

No se mueve del incómodo asiento de la viga con patas. La abertura de su pasamontañas parece el gajo de una mandarina chisgueteando miradas.

Detrás de él dormitan, cada vez en mayor número, los miembros del ejército, que de sentados en el piso se han ido resbalando hasta quedar tendidos. Se arropan con la cobija, se acomodan para el sueño. Las armas han quedado apoyadas contra la pared, como palos de escoba, o de labranza. Se diría que está contento de platicar con extraños de la ciudad, porque aunque Marcos ya tiene quién le escriba montonales de cartas, vive atrapado y lejos de lo que llamamos la civilización.

Se pone nostálgico cuando recuerda el grupo de doce compañeros que llegaron a Chiapas en el 83. De doce se volvieron diez al poco tiempo; dos murieron; cinco están en otro lado –dice escuetamente, pero podría pensarse que siguen radicales en algún sitio, o a lo mejor renunciaron de plano– y quedan tres. El y los otros dos que deben ocupar puestos importantes de los zapatistas en zonas clave de Chiapas, pero a los que Marcos no alude, quizá por cuestiones estratégicas.

Se pone emocional cuando habla del miedo. Temor a que las operaciones fracasen o a que los combatientes no sobrevivan en los ataques: como sucedió en las tomas de los municipios de Oxchuc e Ixtán. Y él era el responsable del operativo.

PREGUNTA.- Pero el miedo es personal, Marcos. Ese miedo que se encaja en el estómago.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Ah sí, cuando te están disparando y se siente que todo se afloja. A mí se me quita el hambre. A otros, como ese compa –y se vuelve de lado para señalar a uno de los despiertos todavía en el salón–, les da más hambre. Pero luego se centra uno en el mecanismo de la respuesta, y ya no se da cuenta ni siente miedo. Hasta después, cuando te acuerdas: ‘¡Puta Madre!, cómo hice esa pendejada de aventarme solo, adelante, sin tener flancos que me protegieran’. Sientes que todo se afloja con el miedo, ésa es la verdad.

*Se pone racional cuando habla del mito en que se ha ido convirtiendo el subcomandante Marcos.

PREGUNTA.- ¿Te molesta?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Me es inverosímil.

PREGUNTA.- Lo ves prudente…

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No lo veo. Yo no tengo ningún beneficio ni sabemos si a la organización le conviene. Yo no sé nada, pues. Qué está pasando. Nomás me entero cuando el periodista se enoja porque no le doy una entrevista. Y digo: ‘De cuándo acá soy tan famoso que me regañan porque soy exclusivista, y que los reflectores y que no se qué’. Eso es pura ideología, como dicen allá arriba, ¿no? Nosotros no tenemos ningún caudillismo.

PREGUNTA.- ¿No?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En el interior nuestro no produce ningún efecto.

PREGUNTA.- ¿No genera envidias, celos entre sus combatientes?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La autoridad moral de Marcos –el subcomandante se pone enfático y agita los dos dedos mayores como resorte– no vino el primero de enero. Se la ganó desde antes, entre la tropa. Si ahora dicen allá afuera que qué bonito escribe lo que sea, a los de aquí les vale madres. Como quiera, siguen respetando a Marcos por lo que pasó antes, no por lo que se dé ahora.

+ Ya empieza a clarear. Por la puerta que se abre de momento, hacia el espacio libre de la montaña, ya no se asoma la noche oscura de los viajeros ciegos que llegaron por brechas imposibles hasta la guarida ésta del guerrillero. Se ve la lloviznita y se siente el sopetón del aire colado hasta el salón. Se anuncian ramitas verdes que cuelgan de la techumbre, y las claridades de un lento amanecer.

Marcos no parece tener frío. Sobre la mucha ropa que se presente sobre el tronco del guerrillero, cae el grueso jorongo negro de lana que en Chiapas se llama chuj. Y encima todavía, en equis, como amarrándole el alma, las dos carrilleras repletas de balas; unas rojas, grandísimas, de escopeta, y las otras quién sabe.

Se rasca el pasamontañas, abajo, a la altura del maxilar, en lo que parece un tic o una insistente comezón.

PREGUNTA.- ¿Le pica la barba, Marcos?

+ Marcos mira a Tim Golden como diciéndole: “Ah canijo”, y bromea:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No tengo barba. Soy lampiño.

+ Mientes, desde luego. A la distancia de un metro, de ladito, se puede ver a veces asoman delatores, por el hoyo bocal del pasamontañas, los pelos de una barba que tropieza en el labio inferior. Es una barba gris, pero parece tupida y sólida. También del óvalo abierto de la cara, por el borde superior donde remata el tejido, asoma un mechoncito de cabello negro, no castaño, que escapa hacia la sien.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No le ayuden a la PGR –protesta Marcos cuando Tim le insiste con lo de la barba.

+ Es casi su última sonrisa de la plática –es un decir–, porque de los misterios de un personaje que para Castillo Peraza recuerda el mito endeble de “Robin Hood”, y para otros es galán inalcanzable al estilo Kevin Costner, o un “Rambo” haciéndola de villano izquierdista, o simplemente un ídolo de moda… de los misterios estrictamente personales, se pasa o se regresa, en esta plática, a los problemas serios que generó y sigue generando el estallido zapatista.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros dijimos, desde el principio, que no queríamos el poder. Dijimos: ‘Tiene que caer Salinas de Gortari y hacerse un gobierno provisional’. Lo que yo señalé es que no le íbamos a imponer a la sociedad civil –usa el término acuñado, aunque le choca, dice– nuestra voluntad por las armas. No la íbamos a tomar de rehén. Al gobierno sí, pero a la sociedad civil no.

– El punto fundamental para usted –pregunta Golden– ¿sería la composición del Instituto Federal Electoral, del Tribunal Electoral, de autoridades electorales?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Hay otra opción. Que renuncie Salinas y se forme un gobierno de transición, y ése sí organice, según las actuales leyes electorales. Lo que decimos nosotros es que el árbitro tiene que ser realmente imparcial. Entonces hay dos opciones: reforma a la Ley Electoral para darle imparcialidad a alguien, o renuncia el Gobierno Federal y se forma un gobierno de transición, y ese califica.

PREGUNTA.- ¿Y si eso no se da?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Seguiremos alzados. Tal vez peleando, tal vez no.

PREGUNTA.- ¿Cuál es su análisis crítico de los candidatos, Marcos? De Colosio, de Cuauhtémoc, de Fernández de Cevallos.

+ Marcos baja la vista y se queda pensando un rato más largo que de costumbre. En lo general ha respondido aprisa, como quien regresa la pelota en un frontón. Ahora lo piensa y mira de frente, como disculpándose:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Precisamente es de las cosas de las que no puedo hablar todavía. No me lo permite el Comité. El Comité me dice que en el caso de los partidos políticos debo ser muy cuidadoso. Los del Comité están muy orgullosos de mantenerse independientes, cuando menos hasta ahora. Y si nosotros empezamos a opinar de uno o de otro, va a parecer que el EZLN está con un partido. O que se dijo algo para molestar a otro partido. Mientras no tengamos claro qué dicen uno u otro, piensan los del Comité, qué ofrecen uno u otro, no debemos decir nada. En lo concreto: me lo prohibieron a mí.

+ Tim Golden distrae el tema porque ha advertido las armas apoyadas en la pared, y la carabina de un vigía que ha permanecido hasta la madrugada con los ojos abiertos sin pestañear.

PREGUNTA.- ¿Qué son esos que parecen como Stoper de AK? –Tim es un experto–. ¿Son carabinas o son…

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Son carabinas AK: donativos de la PGR y del Ejército Federal.

PREGUNTA.- ¿Y son Uzis las que llevaban los compañeros de antes, o Mac 10?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Mac 10. Nomás que les hicimos una adaptación.

PREGUNTA.- ¿Cómo las consiguieron?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En Estados Unidos. Creo que nomás compramos dos. Valían en ese entonces como 200 dólares. Pero es muy poco lo que pudimos conseguir ahí, porque la legislación norteamericana es muy estricta.

PREGUNTA.- Pero si los policías mexicanos van a Arizona a comprar sus armas…

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros las comprábamos a los mexicanos, era más fácil. Lo que nunca pudimos encontrar es un traficante de armas. Si lo hubiéramos encontrado, ahorita estaríamos hablando en el Cerro del Ajusco.

+ Y Marcos se ríe. Ahora sí muy abierta, sonoramente asombrado de su propia exageración. Tal vez la sueña, pero ni él se la cree.

El tema de las armas se asocia con la guerra. Y el tema de la guerra se instala cuando los malos augurios de los pesimistas hacen temer el fracaso del diálogo que ya mero empieza. Parece que ahora sí.

PREGUNTA.- ¿A quién le ha servido la tregua?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Al Gobierno le ha servido ese “impasse” para acabar de acomodar sus fuerzas, completar su información de inteligencia, delinear dónde estamos para golpear sin tocar a la población civil. Todo ese tiempo le ha servido al Gobierno para eso.

PREGUNTA.- ¿Ustedes consideran la posibilidad o el riesgo de que se emprenda una ofensiva de aniquilamiento? –pregunta Hinojosa, siempre formal.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Definitivamente. Cualquier oficial de los cuadros medios dice que en ocho días. Y eso lo dijeron hace cuatro. Entonces me quedan cuatro días –papalotea las cejas–. El Ejército Federal ya nos tiene cercados para chocar con nosotros y aniquilarnos. No creo que la situación pueda variar. Ya nada más hace falta que empiecen a avanzar los tanques, a menos que suceda algo que deteriore ese impulso. La presencia de las guardias blancas, podría ser. Los finqueros que se están armando; mejor dicho: que se tienen que rearmar, porque nosotros los habíamos desarmado ya. Se pueden rearmar y empezar a dar golpes.

+ Marcos parece estar preparado para repelerlos. Con sus carrilleras cruzadas, con la escopeta que dejó por ahí y una pistola que se antoja extraña para el ígnaro, atada a su cinturón en el flanco derecho, se ve en situación de alerta. Tiene las botas puestas, como dicen. Enlodadas, por cierto, de tanto chapalear por las veredas de cuántos territorios en la montaña y en la mítica Selva Lacandona.

PREGUNTA.- Se le ve pesimista respecto al diálogo, Marcos.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La agenda no nos importa tanto, porque finalmente será también producto de un proceso de negociación. Nosotros queremos hablar con todos los que se pueda. Que sepan qué es lo que queremos nosotros y qué es lo que quieren ellos, y que cada quien jale por su lado sobre un punto en común. Pero finalmente, digo: ¿A qué se va a comprometer el Gobierno si se firma el acuerdo de qué cosa, con quién si no existe?

PREGUNTA.- El comisionado tampoco existe como figura jurídica. ¿Quién garantizaría entonces los acuerdos que surjan del diálogo?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Si el Gobierno Federal tiene realmente voluntad, tendría que darle figura jurídica al papel del comisionado. O formar una comisión que precisamente se encargue de eso.

PREGUNTA.- ¿Eso lo plantearían ustedes durante el diálogo?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros diríamos: Bueno, de estos acuerdos que vamos a tomar, qué. ¿De veras quieren llegar a acuerdos, o nomás nos encerraste aquí para hacer lo que de todos modos vas a hacer? Si realmente tienes voluntad, cuál estructura va a realizar eso. Por que sí, este comisionado no existe.

PREGUNTA.- Se ve muy a largo plazo el proyecto de desarme del Ejército Zapatista.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Llevamos esperando 500 años, dicen los compañeros. Podemos esperar otros 500.

PREGUNTA.- ¿Qué verá y qué no verá la prensa durante las negociaciones?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La cuestión es operativa –dice Marcos–. Por ejemplo, si nosotros vamos a plantear, como de veras lo van a plantear los compañeros del Comité, los estatutos de autonomía, nosotros necesitamos asesoría jurídica. Qué reformas es necesario hacer a la Constitución, qué leyes tomar en cuenta para formular la propuesta concreta. Todo eso. En ese estira y afloja de que si se reforma o no la Constitución, o cómo se puede hacer, no va a estar la prensa metida. Pero lo que sí debe ser público, abierto, es cuando nosotros declaremos: Nosotros dijimos esto, el comisionado dijo esto, y acordamos esto o no lo acordamos; y aquí nos peleamos, y aquí nos mentamos la madre, lo que haya pasado. Nosotros lo vamos a decir claramente.

PREGUNTA.- Al término de una reunión habrá una lectura de la minuta.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros le estamos proponiendo al Comisionado una conferencia de prensa diaria. Pero parece que ustedes los periodistas lo han puesto hasta la madre, y no está muy convencido.

PREGUNTA.- ¿Usted ha hablado con Camacho personalmente?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Personalmente no. Por cartas. Por cartas más serias que las otras, claro.

+ Y ríe porque el hoyito del pasamontañas, que no alcanza a mostrar la amplitud de su boca sonriente.

PREGUNTA.- ¿Y el comisionado qué dice? ¿Que no se puede logísticamente?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Dice que habría que ver. Nosotros proponíamos una conferencia diaria, y él no: mejor hasta que agotemos un punto.

+ Marcos parece cansado de tanto hablar y pensar en lo que va diciendo. Ha permanecido quieto, sin remover las nalgas como los tres periodistas que ya no encuentran manera de acomodarse en el asiento duro, y se tiene la impresión de que podría seguir conversando todo el día que ya empieza, hasta la noche siguiente. Se han apachurrado un poco sus párpados, eso sí, porque él ha compartido la desveladota, pero sigue girito: fortachón que parece, aunque la cara, con todo y pasamontañas, se adivine afilada.

– ¿Qué es lo más importante para usted en las negociaciones? –pregunta Golden.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La autonomía administrativa y política de las regiones indígenas.

PREGUNTA.- Explíquenos eso.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Los compañeros dicen que en las comunidades en donde la mayoría es indígena, existe de por sí su forma de gobierno particular, que subyace abajo de la gubernamental. Y dicen: “Lo que tiene que hace el Gobierno es reconocer que nuestra forma es la que opera, y la tienen que respetar y no meterse con nosotros”.

PREGUNTA.- ¿A nivel de comunidades?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- De regiones enteras. Lo que están diciendo los compañeros es que donde hay tzotziles, tzeltales, choles, tojolabales, opere la forma que tienen para organizarse. Por ejemplo: Ellos eligen su autoridad y la quitan y la ponen cada que quieren. Pues que sea así. Y si alguien comete un delito, lo tratan de resolver ahí, en la comunidad, no lo mandan a otro lugar. Pero entonces el gobierno manda judiciales y eso les molesta. Dicen: “¿Por qué, si ya lo sancionamos nosotros, lo quieren llevar a la cárcel? Si yo ya le puse una multa, por qué intervienen ustedes. Se están metiendo en mi estructura de mando”.

PREGUNTA.- Eso quiere decir: desconocer a la autoridad policiaca, en este caso.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí, eso. Significa desconocer. Que la policía estatal no se meta.

PREGUNTA.- ¿En nada?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nada más cuando se apele. Cuando la misma comunidad diga: bueno, esto ya está muy grande y yo no puedo. Llévenselo.

PREGUNTA.- Para este tipo de cambios se necesitarían reformas a la Constitución.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Se reformaría el artículo cuarto de la Constitución para reconocer la existencia de regiones de varias etnias que tienen su propia estructura… Lo que están planteando al fin de cuentas los compañeros es un gobierno colectivo a todo nivel. La necesidad de que el gobernador del estado cogobierne con un grupo de gobernadores indígenas, por cada etnia.

PREGUNTA.- ¿Es una propuesta que se va a hacer?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí, se va a hacer.

PREGUNTA.- ¿Para elegir paralelamente un gobernador del estado y gobernadores tzotzil, tzeltal, chol, tojolabal…?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí. El gobernador del estado sería el gobernador, y en todo lo referente a las cuestiones indígenas tiene que ponerse de acuerdo con el cogobernador, o como se llame ese puesto. Y en todo lo que es el estado, tiene que ponerse de acuerdo todo el pueblo.

PREGUNTA.- Tengo entendido que la democracia en las comunidades indígenas es muy diferente a nuestro concepto de democracia.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La comunidad hace un acuerdo y a eso tiene que estar sujetos todos. El que no cumple el acuerdo es quitado. No es que se diga: Va a ganar Marcos o va a ganar Felipe. Se dice: Este es el acuerdo de la comunidad, ¿quién lo va a cumplir? Pues éste, y si no cumple, va pa’fuera. Cada tanto se reúnen y evalúan: ¿Ese acuerdo se cumplió? No cambian los acuerdos. Se ve si los cumplen o no los cumplen. Esa misma forma de democracia es la que luego se impone en el EZLN. El Ejército Zapatista no nace democrático, nace como una organización político-militar. Pero conforme va creciendo, la forma de organizarse de las comunidades indígenas permea y domina a nuestro movimiento, a tal grado que la dirección del EZLN se tiene que democratizar al modo indígena. Ellos dicen: Hay acuerdos fundamentales sobre los que no puedes negociar, no tienes margen. Fuera de esos acuerdos fundamentales, tú tienes chance de hacer otras cosas. Un acuerdo fundamental de nosotros era empezar la guerra, a más tardar a las cero horas del primero de enero de 94 o el 31 de diciembre del 93, pero a fuerzas tienes que empezar.

PREGUNTA.- ¿Ese mismo sistema se siguió para elegir a los delegados zapatistas a las jornadas de diálogo?

PREGUNTA.- ¿Usted va a ir, Marcos?

+ Marcos duda de que vaya a tomar parte en los diálogos, y confía a los reporteros, confidencialmente durante la entrevista, lo que Camacho anunció públicamente un poco después; que las jornadas se van a iniciar este lunes en San Cristóbal de las Casas. Responde luego a la pregunta que se quedó colgando.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Para elegir a los delegados, los comités, porque son varios los comités clandestinos revolucionarios indígenas, se reúnen y dicen: Esto es lo que se va a pedir, esto lo puedes decir tú. Esto me lo tienes que preguntar, esto de plano no. Una de las cosas que de plano no, es la entrega de nuestras armas como inicio del proceso del diálogo. Entonces ellos dicen: ¿A quién mandamos? ¿Con quién vamos a negociar? Pues con el gobierno. Entonces se ponen a escoger a los que saben hablar y argumentar mejor, y a los que más o menos manejan el español. Esos son los que están mandando. Pero ya les dijeron cómo tienen que hacerlo. Tampoco quieren pichones. Cada comité está mandando sus gallitos.

+ Golden se distrae un momento observando las manos que Marcos tiene entrelazadas al frente.

PREGUNTA.- ¿Te comes las uñas, Marcos?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No. Así me las corto.

PREGUNTA.- ¿Cuántos delegados indígenas irán a las pláticas?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Quince.

– ¿Dónde está el fantasma de Chinameca al que usted aludió alguna vez, subcomandante? –pregunta Hinojosa.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En todo el proceso del diálogo. En el momento en que el gobierno decida que es posible dar un golpe de ese tipo. Que deba meditarlo, lo va a hacer, nadie lo dude. Que llegue y diga: Bueno, ahorita sí lo puedo hacer y voy a salir a mano, lo va a hacer. O sea: va a aniquilar a los que estén ahí, porque él sabe que va la dirección, no va un comisionado. El manda un comisionado, pero por nosotros va la dirección de nuestro movimiento. lo puede hacer en el momento en que le reditúe y pueda torear las protestas que surjan. Sea en San Cristóbal o en la selva o dondequiera, lo va a hacer.

+ Sigue el desorden de preguntas porque los reporteros están cansados, pero muy ansiosos de que no se acabe el tiempo sin preguntar lo que planearon mucho antes de salir a las montañas.

REPORTEROS.- No nos vaya a regañar como a los de La Jornada, por no hacer las preguntas que debían.

+ Menea la cabeza el Sub. Se ríe y se esconde el mechoncito que sale del pasamontañas. Tiene manos finas, como de pianista: dedos largos y delgados terminados en punta chata, se coma o no las uñas.

PREGUNTA.- ¿Y la gente de los derechos humanos no les da guerra a ustedes?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Cómo no. Aunque sí, ha habido violaciones por parte de nuestros compañeros. Sobre todo hostigamiento verbal en algunas partes. Eso fue lo que denunció el Consejo de Derechos Humanos, y era cierto. Lo mandó investigar nuestro Comité. Y sí. Algunos estaban amenazando a la gente para que se unieran al Ejército Zapatista. Porque si no, cuando llegaran los soldados iban a matar a todos. Entonces les cayó nuestro Comité y arrestó a cuatro compañeros culpables. Lo que sí es mentira es eso de que rompíamos y entrábamos y todo lo demás que nos achacan.

+ De pronto, un súbito salto al tema de la teología de la liberación:

PREGUNTA.- Usted ha soslayado, intencionalmente o tácticamente, la posible influencia de la teología de la liberación en el Ejército Zapatista.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No hay elementos religiosos, o de la estructura religiosa, o de la jerarquía religiosa, ni en la dirección ni en la orientación ideológica del Ejército Zapatista. Esta es la verdad. Lo que pasa es que en este estado, en concreto, ha habido un trabajo social muy profundo por parte de la Iglesia. Y los compañeros saben bien eso: que ese trabajo iba precisamente en sentido contrario a la lucha armada, no obstante que estaba de moda El Salvador, Nicaragua y todo eso. Se decía que allá sí, pero en México no es posible; debe haber un cambio pacífico, con movilizaciones democráticas abiertas. Todo el esfuerzo de la Iglesia que trabaja aquí iba en ese sentido.

PREGUNTA.- De algún modo la Iglesia concientizaba de su situación a las comunidades indígenas.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No. Desde que nosotros llegamos se produce un choque. Nosotros decimos: Se va a necesitar la lucha armada y hay que prepararse para ella. Y ellos decían: no. Hay que dirigir el esfuerzo en proyectos económicos, de salud, que resuelvan las necesidades indígenas.

PREGUNTA.- ¿Eso crea pugnas?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Sí, pero nosotros dejamos que la realidad se impusiera. Los compañeros hacen el proyecto, hacen el esfuerzo, pero el Estado los ahorca otra vez y la cuota de muertes se va incrementando, incrementando. Cuando nosotros llegamos, encontramos que la gente está clara de sus condiciones de vida. No está pensando que vive bien o que está pobre porque Dios así lo quiso. Políticamente, la Iglesia plantea un encaminarse a esta participación política abierta. Nosotros llegamos y decimos: hay que prepararse en el otro sentido. Pero tratamos de no chocar, sino de que el tiempo nos fuera dando la razón. Y mientras, necesitábamos prepararnos, aprender, porque nadie nos daba asesoría militar ni armas, ni nada. Teníamos que aprender desde cómo prepararnos, firmes, cómo saludar y todo eso.

PREGUNTA.- A don Samuel se le acusó de que la Iglesia creaba un caldo de cultivo favorable a la lucha armada.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros, que estuvimos allí, sabemos que el esfuerzo de la diócesis iba precisamente en el sentido contrario. Si no hubo un choque directo, es porque lo evitamos. Nosotros pensamos que la realidad también educa. Y que el Estado mexicano estaba de nuestro lado en el sentido de que iba a demostrar que no bastaba con esa lucha, sino que se necesitaba otra.

PREGUNTA.- El carácter mediador de don Samuel.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Lo que pasa es que en el Ejército Zapatista la dirección real –no es propaganda– es indígena. y ellos reconocen en don Samuel a alguien que no es del enemigo, y saben también que no es de nosotros. Entonces cuando ellos dicen: bueno, quién va a estar en medio para poder hablar: pues don Samuel. El ha estado en medio de por sí.

PREGUNTA.- ¿Cómo evalúan en todo este proceso –tercia Tim Golden– el papel de don Samuel? El hecho de que él haya lanzado una llamada tan fuerte y tan inmediata permitió saber las causas profundas del levantamiento. ¿No tuvo un rol importante en cambiar la visión de la sociedad mexicana hacia ustedes?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- La verdad, yo te digo lo que pienso. Lo que hace que la sociedad cambie la forma de vernos, es la prensa. Ni siquiera la televisión: la prensa escrita, los fotógrafos y todo eso. Porque no es que don Samuel no vea las causas. Es que cuando los mismos periodistas dicen: ¿Ya ven?, no, pues que sí son indígenas, no son extranjeros y ya vimos que viven así y todo eso. En realidad los que despiertan ese cambio o esa desconfianza crítica, que nada tiene que ver con lo que está diciendo el gobierno, es la prensa escrita. Fue eso. No el gobierno, ni nuestras armas; tampoco don Samuel ni Camacho. Es la prensa, que le busca y le busca y empieza a sacar cosas y más cosas, y uno dice: Espérate, a ver, algo está pasando.

PREGUNTA.- Sí tienes barba, Marcos.

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Lo que ocurre es que la misma prensa, en su movimiento dialéctico, se vuelve luego contra sí misma. Primero: que Marcos, Marcos, Marcos. Y ahora: pinche Marcos, pinche Marcos, por qué nada más Marcos. Y la verdad es que Marcos no dijo nada. La que hizo el desmadre fue la misma prensa, y ahora se están quejando de que por qué Marcos es protagonista. Me siento como que me están interrogando en San Cristóbal.

+ La mañana clarea definitivamente. Son las ocho. Es hora de poner fin.

PREGUNTA.- ¿Y el país, Marcos? ¿Qué opinión tiene del futuro del país?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Les voy a poner un ejemplo. Hay una ley de la guerrilla respecto a la velocidad de una columna guerrillera. Dice que la velocidad de la columna guerrillera es tan rápida como el hombre más lento. En este caso, este país debe ser igual. ¿Cuál debe ser su avance económico? Tan rápido como su estado más pobre. Entonces no puede ser que una parte del país entre en el Primer Mundo, mientras la otra, o sea la nuestra, es aniquilada.

PREGUNTA.- ¿No puede haber dos Méxicos?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- En este caso son tres, porque nosotros estamos en el sótano. Tráiganos a Guatemala para ingresar al “tour”.

+ Se levanta el Subcomandante del Ejército Zapatista por primera y única vez en el trayecto de la entrevista. Ahora sí se ve cansado como todos los demás. Están como trabadas las rodillas y un poco acalambradas las piernas. Tirita el cuerpo, pero ahora sí más por la desvelada que por el frío que ya cedió, incluso afuera.

Uno de los encapuchados se despereza en un rincón. Otros se levantan firmes, a la orden. Oscar Hinojosa revisa su grabadora, mientras Tim Golden entrega a Marcos recortes en fotocopias de noticias aparecidas en la prensa norteamericana. También recibe un caset con música de Federico Bonasso y su grupo de rock “El juguete rabioso”, y el gran libro sin ficción sobre la guerra sucia en Argentina, de Miguel Bonasso. Marcos mira con atención la portada y lee el título: “Recuerdos de la muerte”. Pregunta, sonriendo:

SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Me estás queriendo asustar?

+ Los tres periodistas abandonan el salón de la construcción campesina y emprenden el durísimo regreso al día de hoy.

Entrevista con Julio Scherer

http://www.animalpolitico.com/2015/01/muere-el-periodista-julio-scherer-fundador-del-semanario-proceso/

No dejaremos las armas; no somos limosneros o inútiles que esperan que todo se resuelva solo: EZLN

https://www.youtube.com/watch?v=YYDLrfb5-cE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO EPR

De la mediación

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/31/index.php?section=opinion&article=021a1pol

La comisión mediadora demanda al gobierno “real voluntad política” ante el caso

“Nulo avance procesal” para presentar a los dos eperristas desaparecidos

http://www.jornada.unam.mx/2008/08/15/index.php?section=politica&article=013n1pol

PLAZA PÚBLICA / Desaparición forzada / Miguel Ángel Granados Chapa

15 Ago. 08

Después de una gran reticencia ministerial y política, el gobierno ha reconocido que la desaparición de dos miembros del EPR, ocurrida hace ya más de 15 meses, puede ser un delito de lesa humanidad.

Inopinadamente, la Secretaría de Gobernación informó ayer que la Procuraduría General de la República investiga el caso de los miembros del EPR Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez "bajo el tipo penal de desaparición forzada de persona". Esa afirmación supone un giro muy relevante en la actitud del gobierno federal, renuente
hasta ahora a admitir que de eso precisamente se trata.

Gobernación emitió el comunicado respectivo poco antes de que la Comisión de mediación constituida en torno de ese caso reclamara al gobierno federal y al EPR una puntualización de "la actitud que están dispuestas a asumir". Son necesarias, les dijo el mecanismo mediador,
"una reconfirmación de la tregua del PDPR-ERP y una real voluntad política del gobierno federal" para avanzar en el abordamiento de este grave asunto. Un escollo para ese efecto lo constituía la tipificación del delito denunciado por los familiares de las víctimas.

El 17 de julio de 2007, hace 13 meses, la delegación de la PGR en Oaxaca rehusó tramitar la denuncia de Nadín Reyes Maldonado por la desaparición forzada de su padre Edmundo, por lo que ella la presentó de nuevo por escrito en la oficialía de partes de la sede central de la PGR. A despecho de la denuncia expresa, por desaparición forzada,
la PGR inició la averiguación previa por privación ilegal de la
libertad en su modalidad de secuestro. Y aunque dos jueces federales otorgaron en septiembre y octubre siguiente sendas suspensiones del acto reclamado, "consistente en la desaparición forzada" de cada uno de los miembros del EPR cuya presentación con vida se demanda, el gobierno siguió en sus trece. De viva voz, en diálogo con la Comisión
mediadora, funcionarios de Gobernación rechazaron que se tratara de desaparición forzada. En apariencia, en Gobernación y en la PGR se ha mudado de parecer.

Desde el primer momento, el 25 de abril, los mediadores dejaron clara su preocupación sobre el delito de desaparición forzada y su interés en combatirlo. Luego, el 13 de junio emitieron un primer análisis de ese delito de lesa humanidad y un segundo, más completo, fue difundido
ayer mismo. Es que en ese contexto, y en ningún otro, debe insertarse el caso de Reyes Amaya y Cruz Sánchez. En el documento que la Comisión mediadora dio a conocer ayer calificaba de "inexplicable la resistencia gubernamental a aceptar... la reclasificación de la averiguación previa de la PGR por desaparición forzada de persona en lugar de por secuestro".

El gobierno mexicano suscribió el 5 de abril de 2001 la Convención Americana sobre Desaparición Forzada de Persona y apenas el 18 de marzo de este año ratificó la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. El primero de esos dos instrumentos jurídicos (que tienen fuerza de
ley en nuestro país) "considera desaparición forzada la privación de la libertad de una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado,
seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de la libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes".

La renuencia gubernamental a admitir averiguaciones sobre desaparición forzada se explica porque hacerlo es una suerte de autoincriminación, ya que sólo pueden cometerlo agentes del Estado o con "la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado". Pero aceptar la averiguación por ese tipo penal es al mismo tiempo una oportunidad para los órganos federales, que pueden probar que no autorizan o apoyan a los perpetradores de ese delito.

Sin embargo, para que la averiguación previa con el giro anunciado desemboque (dando por sentada la aprehensión de los presuntos responsables) en un proceso pertinente y éste en una sentencia adecuada, se requiere una reforma a la legalidad penal que habría que abordar de inmediato, tan pronto comience el periodo de sesiones ordinarias dentro de 15 días. La Convención de la ONU obliga a los Estados parte a adecuar su legislación nacional a las previsiones de ese instrumento, y México no ha movido un dedo en esa dirección, de ahí que, por el régimen de estrictísima formalidad que preside el procedimiento penal, no fuera posible emitir una sentencia, porque no se encuentra establecida la sanción correspondiente. Y, aunque otras formas de privación ilegal de la libertad están tipificadas, no sería viable aplicar las penas previstas para ellas a la desaparición forzada de personas, pues está prohibido aplicar la analogía en esos casos. Es deseable que la reclasificación del delito, solicitada en el caso de Reyes Amaya y Cruz Sánchez por sus familiares y planteada por
la Comisión mediadora, no haya sido aceptada con la socarrona previsión de que es un trámite a la postre estéril por la falta de normas aplicables.

Tendremos que volver sobre los planteamientos de la Comisión mediadora, que fueron presentados ayer. A más de 100 días de su integración, ha reunido una gran cantidad de testimonios e información sobre los dos desaparecidos eperristas, mismos que en manos de un órgano formal de investigación (que la Comisión mediadora no es) deberían conducir a establecer la suerte de Reyes Amaya y Cruz Sánchez. Es imposible que se los haya tragado la tierra. Deben ser localizados.

Comisión de mediación entre el EPR y el gobierno decide poner fin a su misión. Gómez Mont pide que reconsideren

http://www.jornada.unam.mx/2009/04/22/index.php?section=politica&article=008n1pol&action=sendto

 
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