FELIZ NAVIDAD MINIMA
"El trabajo, el gigante Atlas de la leyenda griega,
se está cansando de llevar a cuestas el mundo,
parece decidido a sacudírselo de los hombros, y busca modo de andar sin tantos sudores por la vida.”
José Martí
Héctor Rodríguez Espinoza
Los trabajadores del mundo nunca la han traído consigo. La meditaciones sobre su injusticia comparten la antigüedad del hombre en sociedad. Aparece en el Antiguo Testamento y en Confucio. Si la Justicia es la voluntad firme y continuada de dar a cada quien lo suyo, ¿qué es lo suyo del trabajador? Es tema eterno de reflexión. Revoluciones civiles en los 197 países y dos guerras mundiales, no han servido de mucho para sus pueblos.
Sin querer dramatizar ni ser aguafiestas de fin de año, el tema merece su meditación.
En México, la centenaria institución del salario mínimo es una de las más injustas. En 1968, el problema motivó mi tesis profesional. ¿Qué ha cambiado?
El fundamento constitucional de la participación del Capital y del Trabajo, en los beneficios de la producción, vía interés y salario, es el art. 123, A, Tít.6º, " Del trabajo y de la Previsión Social". Al regular las utilidades e investigaciones de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos para "conocer las condiciones generales de la economía nacional", dice que considerará "el interés que debe recibir el capital"; y de "los salarios mínimos" - generales y profesionales -, dispone que los primeros "deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural y para proveer a la educación obligatoria de los hijos".
Para Mario de la Cueva, autor de la Ley del Trabajo de 1970, “el tratamiento que se otorgue al trabajo y el respeto que se tenga a su estudio, es uno de los grandes temas de nuestro país y de la humanidad. La historia es inexorable y no se ha detenido nunca; en la marcha de los siglos, los hombres, los pueblos y la humanidad han encontrado siempre los caminos para superar sus crisis. La que vivimos tiene su característica especial: es la lucha de la miseria contra la opulencia."
En nuestras zonas económicas, el mínimo general/día es de $34.45, frontera, $1,033.50/mes; $31.90, costa, $957.00/mes; y $29.70 sierra, $891.00/mes. $32.01, promedio/día; $727.00 promedio/mes.
¿Quiénes lo ganan? Para Enrique Quintana (EL IMPARCIAL, Coordenadas, 2 de dic), de la población urbana ocupada, el 4.1% no percibe ingresos; el 9.3% gana menos de el mínimo y el 30% gana entre uno y dos. 17 millones. La pérdida del poder adquisitivo de los minisalarios en este sexenio es de 24%; en los últimos 22 años es del 50 al 70%, concentrado en 83 y 95. Soñó que las empresas hagan un esfuerzo de redistribución de su ingreso bruto. " Del mismo modo que la competencia externa condujo a reestructuraciones para aumentar su eficiencia, se requiere que otros rubros de la estructura de los costos se ajusten, con objeto de ...que los salarios empiecen a recuperar algo de lo perdido", que "contáramos con organizaciones sindicales independientes y capaces de defender los intereses de los trabajadores" y con un Congreso del Trabajo no sólo " interesado en negociar las posiciones en la próxima Legislatura".
La negociaciones en la CNSM, en sesión permanente desde el 30 de noviembre, en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que se definen hoy, giran alrededor de un ¡10 %!, para que se ajusten a la inflación esperada de 10% y no más y " detener los precios y los abusos de los comerciantes". ¡$3.20 de aumento al día! (¡la mitad de un hot dog o de un taco de cabeza; un tercio de una pelota de golf modelo Schullemburg!), ¡$72.70 de aumento/mes! (un desayuno de la Barra de abogados). ¿Más corazón de piedra?, ¡imposible!. Y eso que es año electoral. ¿Qué?, ¿se le apuesta al masoquismo?.
Agreguémosle la proverbial corrupción - de autoridades y abogados - en los tribunales del ramo. La Justicia al revés.
A nivel mundial la situación no es diferente: en Seattle, el 1 de diciembre, la inclusión de la agenda laboral de las negociaciones de la accidentada y premonitoria 9º ronda de liberalización comercial, fue rechazada por la mayoría de países de la Organización Mundial de Comercio, en derrota a la propuesta de EU de que el organismo abriera la posibilidad de sancionar a naciones que incumplieran disposiciones internacionales en la materia, defendida por Clinton, que sucumbió por la férrea oposición del resto de las naciones, entre ellas México, que decidieron sumarse a la Unión Europea, de convocar a un grupo de eminentes organismos y personalidades para analizar la relación entre apertura comercial y protección de los trabajadores. Varios ministros consideran que la aparente preocupación de EU sobre el tema tiene más una intención política que de legítimo interés por los trabajadores del mundo, y buscaría la simpatía de la poderosa central AFL-CIO hacia la pretensión presidencial de Al Gore.
Los universitarios hemos fallado y traicionado. La nación nos lo demanda. La fijación tripartita de salario mínimo - más las eventuales propina y limosna, decembrina caridad y efímera asistencia social - no es la solución más radical y justa. ¿Cuál es?. El espacio es limitado, pero - por lo que se ve, agotada nuestra capacidad de indignación - las generaciones que nos sucedan han de encontrar, por la vía civil y civilizada, no violenta, los caminos para superar nuestras crisis, y ganar - de una vez y para siempre - la lucha de la miseria contra la opulencia, Sentimiento de José Ma. Morelos desde ¡1810, carajo!
Otra vez Martí: " Así como los Jueces debieran vivir un mes como penados en los presidios y cárceles para conocer las causas reales y hondas del crimen, y dictar sentencias justas, así, los que desean hablar con juicio sobre la condición de los obreros, deben apearse a ellos y conocer de cerca la miseria.’"
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Advierten que podrían paralizar secretarías, IMSS e inclusive cerrar carreteras
Miles de trabajadores rechazan las políticas aplicadas por Calderón
http://www.jornada.unam.mx/2007/03/09/index.php?section=politica&article=003n1pol
Sólo 3.4 por ciento de la población percibe el mínimo, afirma. Coparmex: innecesario, elevar salarios
http://www.jornada.unam.mx/2007/03/10/index.php?section=economia&article=025n3eco
Sondeo: aumento al salario, para festejar el bicentenario
http://www.jornada.unam.mx/2007/08/04/index.php?section=opinion&article=006o1eco
Antes de que entre en vigor el impuesto a la gasolina ya aumentaron alimentos, luz y otros. En 9 meses el actual gobierno encareció 34.17% los básicos
http://www.jornada.unam.mx/2007/09/20/index.php?section=economia&article=033n1eco
Coordenadas / ¿Cómo están los salarios en México?
Enrique Quintana
Es falso que en México se paguen malos salarios, en realidad se pagan muy buenos salarios.
Se pagan buenos salarios a los directores generales de las empresas y a los altos funcionarios públicos.
De acuerdo con los datos de Mercer, el principal ejecutivo de las empresas mexicanas grandes gana en promedio más de 400 mil dólares anuales, una de las mejores cifras de América Latina.
Los datos de Watson Wyatt también señalan que México es de los mejores mercados laborales del mundo para los ejecutivos, pues los altos mandos de las grandes empresas ganan 420 mil 907 dólares anuales en promedio.
El trabajador promedio del sector privado, asegurado en el IMSS, obtiene un salario de menos de 8 mil dólares anuales. El análisis de Mercer señala que los directores generales ganan 56 veces más.
Otro comparativo es el que realiza Watson Wyatt. De acuerdo con su análisis, los altos mandos en nuestro País ganan 30 veces más que un empleado administrativo senior que percibe en promedio 13 mil 796 dólares anuales.
A nivel de altos directivos, México es de los mejor pagados. Mercer lo coloca en el número dos de América Latina y Watson Wyatt en el número uno entre once países analizados, entre los que incluye a Estados Unidos, Gran Bretaña y España, además de varias naciones de nuestra región.
Por cierto que este análisis nos coloca en el séptimo lugar de once cuando hablamos de puestos administrativos medios.
Si vemos los datos del salario promedio por hora, que reporta el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, se puede observar que el nivel de 2.63 dólares es el número 32 entre 32 naciones analizadas, de Europa, Asia, Norteamérica y América Latina.
El trabajador que opera en la línea de producción gana aquí el 11% de lo que puede percibir en Estados Unidos, mientras que el salario del directivo virtualmente compite con los de nuestros vecinos del Norte.
Esta diferencia es una muestra de la gran desigualdad social que existe en el País.
Por una parte, tenemos una población cuya escolaridad promedio es de 9 grados y eso, con graves deficiencias en su formación.
Y, por otro lado, tenemos administradores corporativos con posgrados en las mejores universidades de Estados Unidos, que tienen calificaciones necesarias para estar en las direcciones de cualquiera de las grandes empresas del mundo.
Desde luego que esas diferencias de formación, producto de la desigualdad en el País, no lo son todo.
También existen distorsiones de los mercados. La falta de generación de oportunidades laborales suficientes creó una sobreoferta de mano de obra no calificada, lo que ha presionado históricamente a la baja a los salarios base en México.
En el otro extremo, las remuneraciones ejecutivas también fueron distorsionándose con los años por el efecto contrario, la escasez de personal con el nivel adecuado de calificación y experiencia.
Esto incluso incidió en las remuneraciones en el sector público. Aunque en términos de sus niveles absolutos se encuentran por debajo de las que se pagan en el sector privado para puestos equiparables, están por arriba incluso de muchas de países desarrollados.
Mientras que la tendencia en el sector privado es a estructuras más esbeltas, en el caso del sector público persiste la parafernalia de secretarios particulares, secretarias, asistentes, asesores y presupuesto, que rodea a cada alto funcionario.
El camino para combatir una desigualdad como la descrita fue por muchos años la educación. Sin embargo, de acuerdo con las estadísticas del Observatorio Laboral, ya no será suficiente aumentar los niveles de escolaridad para reducir esta desigualdad. Hay que aumentar la calidad.
Por ejemplo, los salarios de los administradores de empresas al término de su carrera fueron en promedio de 6 mil 747 pesos mensuales y crecen en promedio hasta poco más de 12 mil pesos mensuales tras cinco años de experiencia.
Los ingenieros industriales o mecánicos, otra de las profesiones que tradicionalmente tiende a ocupar puestos directivos en las empresas, egresan en promedio con un salario de 7 mil 698 pesos mensuales y obtienen 12 mil 313 pesos mensuales al paso de cinco años.
Los niveles salariales promedio de las profesiones universitarias más usuales, aun tras un lustro de experiencia, equivalen apenas a poco más de la cuarta parte del salario medio de un trabajador de las manufacturas en Estados Unidos.
La única forma de eliminar en el fondo las distorsiones salariales en México es mejorando la educación. En la medida en que haya más oferta de personal de alta calificación, los salarios de los altos salarios directivos bajarán, y con un nivel que vaya más allá de los nueve grados promedio que tenemos, los salarios base crecerán.
¿Podremos hacer este cambio?
Enrique Quintana. Economista y catedrático.
Coordenadas / La trágica historia de los minisalarios
Enrique Quintana
12-Dic-2007
Le invito a hacer un viaje en el tiempo.
Trasládese por un momento a los primeros meses del año de 1970. Estaba terminando el conflictivo sexenio de Gustavo Díaz Ordaz.
El candidato del PRI a la Presidencia, Luis Echeverría Álvarez, derrotaba fácilmente a su único competidor, Efraín González Morfin, del Partido Acción Nacional.
Muy pocos lo sospechaban entonces, pero estábamos en la agonía del desarrollo estabilizador. Aunque la inflación seguía baja, apenas por arriba de 4 por ciento, amenazaba con explotar.
El crecimiento del PIB estaba como en sus mejores años y alcanzaba el 6.5 por ciento.
Fue el año del campeonato mundial de futbol en México, con su sexto lugar para el anfitrión. Y en el torneo previo, el Cruz Azul, dirigido por Raúl Cárdenas, había resultado el campeón.
Ya nos habíamos acostumbrado a un dólar que costaba 12.50 pesos, tras 16 años de esa paridad.
Lo ubico en ese tiempo para que recordemos que entonces el salario mínimo tenía un promedio nacional de 27.93 pesos diarios.
Pero ese salario alcanzaba para comprar 27 boletos del Metro de la Ciudad de México, cuya Línea 1 tenía pocos meses de inaugurada.
El kilo de tortillas en ese entonces estaba en 1.40 pesos y, por lo tanto, con el salario mínimo de un día se podían comprar 19 kilos. También alcanzaba para 11.6 litros de la leche que se repartía a las casas en botellas de a litro o en botes de los que servía a granel.
El huevo se vendía apenas a 60 centavos el kilo y el mínimo alcanzaba para 46 kilos.
Y aun la carne, que aunque era la fuente de proteína menos accesible pues el kilo de bisteces se vendía en 19.10 pesos, se podía comprar 1.46 kilos con un minisalario.
Cuando las personas de más de 60 ó 70 años cuentan que los salarios rendían más en aquellos lejanos tiempos, no están tan equivocados.
Permítame hacer unas comparaciones.
Hoy el salario mínimo sujeto a revisión es de 48.88 pesos diarios en promedio.
Con un salario mínimo se pueden comprar 24 boletos del metro -por lo pronto, antes de que suba- 3 menos que cuando comenzó a operar.
Gracias al "pactotortilla" se puede conseguir el kilo de este alimento indispensable en 8.50 pesos. Haga cuentas. Hoy alcanza para 5.75 kilos, 70 por ciento menos de lo que se podía adquirir hace 37 años.
El kilo de bisteces se puede comprar en cerca de 60 pesos, por lo que hoy el salario mínimo diario apenas compraría 810 gramos, 45 por ciento menos.
En el caso de la leche, con un litro a poco más de 10 pesos, la caída del poder adquisitivo es de 58 por ciento.
Y, en el caso del huevo, las cifras son casi increíbles, pues hoy sólo se pueden comprar poco más de 3 kilos frente a los 46 de antaño. La pérdida es de 93 por ciento.
La capacidad de compra de la gente, sobre todo en alimentos básicos, fue creciendo a lo largo de casi todo el siglo pasado. Pero llegó la crisis y la historia fue diferente.
Sin embargo, lo que hemos hecho con el salario mínimo es francamente de vergüenza.
Hasta ahora ningún sindicato ha promovido un amparo en contra de la revisión que cada año se practica... pero bien podría hacerlo.
En términos estrictamente legales, los incrementos que se han hecho desde hace muchos años son violatorios del artículo 123 de la Constitución que establece que los salarios mínimos "deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia".
El problema con los salarios mínimos es que dejaron de serlo hace ya muchos años.
Lo que se negocia en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos son dos cosas.
La primera es el porcentaje que servirá como piso a los incrementos contractuales que los sindicatos negociarán en los próximos meses.
La segunda es una unidad de cuenta, pues el salario mínimo se emplea para asuntos tan diversos como la fijación de multas al reglamento de tránsito o para determinar los pagos de créditos para la vivienda de interés social.
Lo más sano sería reformar la Constitución o de plano cambiar el régimen de salarios mínimos que existe en México.
Lo ridículo de nuestro salario mínimo también se puede apreciar si lo comparamos en el mundo.
Por ejemplo, resulta 47 por ciento más bajo que el de Brasil o casi 28 por ciento por abajo del de la República Dominicana.
Pero, podemos sentirnos orgullosos de que es ligeramente más alto que el de Haití, el de Chad o el de Zambia.
Hoy, como cada año, se revisan los mínimos que estarán vigentes desde el próximo 1 de enero y sería una buena oportunidad para cambiar de raíz la simulación que prevalece.
Una historia de terror
Aunque el porcentaje de asalariados que ganan el mínimo es de 11 por ciento según datos oficiales, se estima que en realidad sea menos, por el subregistro y los ingresos variables como propinas.
En ese mismo periodo el salario mínimo se incrementó 4.5% en promedio
La canasta básica aumentó 35% en el primer año del gobierno calderonista
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/20/index.php?section=politica&article=014n1pol
Desde ayer comenzaron a retiquetar precios de alimentos, señalan amas de casa
Tiendas de autoservicio se anticipan a la cuesta de enero
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/20/index.php?section=capital&article=035n1cap
Apesta la CNSalarios Mínimos
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/22/index.php?section=sociedad&article=032n2soc
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/22/index.php?section=sociedad&article=031n1soc
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/22/index.php?section=sociedad&article=032n1soc
Aguinaldo
http://www.eluniversal.com.mx/wcarton8351.html
El aumento
http://www.eluniversal.com.mx/wcarton8360.html
Hablar por hablar
Rafael Segovia
Reforma, 28 dic. 07.
El señor Felipe Calderón Hinojosa habla poco, lo hace cuando no le queda más remedio que hacerlo, lo hace cuando la copa está a punto de desbordar, cuando la gente, el público, su público ya no puede más, cuando sabe que la situación se le ha ido de las manos.
Llegó diciendo que el país ya no soportaba más pobres, ni más miserias, que se crearían más empleos, que los pobres tendrían trabajo y abandonarían su condición de pobres. Hace ya más de un año que renovó sus promesas. Nos acabamos de enterar que patronos y trabajadores han llegado a un acuerdo sobre el salario mínimo, que subirá un 4 por ciento, dicho de otro modo, para quien no esté enterado, un obrero ganará dos pesos más por día de trabajo. Ya ha anunciado la patronal que esta subida no desquiciará la economía. Quizás sea más difícil de absorber el nuevo precio de la gasolina. El Banco de México, con la discreción que le caracteriza, anuncia que la inflación es irremediable, que el costo de los alimentos, de los artículos de primera necesidad, se va a disparar y, que por más que se manipulen las estadísticas, las protestas van a llegar a Los Pinos y hasta donde el señor Calderón se vaya de vacaciones. Los patronos, por medio de sus organizaciones, publican páginas enteras de protesta, contra la ley electoral, que les permite manifestar su docta opinión en la televisión y en la prensa. No saben, o no les importa, que la mayoría de la población esté más atenta al consumo de quienes se sientan a su mesa, que de sus vericuetos de la nueva ley electoral. De ser cinco los comensales, les tocarán 40 centavos más por cabeza. Nadie sabe qué se puede comprar en México por ese precio, pero eso es lo de menos. El señor Calderón tampoco, puesto que no se ha pronunciado sobre el tema.
Felipe Calderón tiene algo más de qué ocuparse, y es de la ola de crímenes que ha caído sobre México. Van dos mil y pico que no se encuentra manera de detenerlos. El narcotráfico es una justificación, una manera de decir que no se puede nada ante ellos: ni una de las policías creadas para justificar más que combatir el crimen organizado, ni el Ejército, ni las extradiciones, han servido para nada. Se buscan culpables que duran un día; las amenazas no asustan a nadie; es más, mueven a risa. Cuando Felipe Calderón dice en la página 7 de los periódicos que los puede castigar más allá de lo que ellos esperan, los narcos ni se inmutan. La contestación es la esperada: cuatro decapitaciones más. Y así seguiremos, sin saber cuándo terminará esta carnicería.
No creemos, nadie cree que la imagen que de México hay en el extranjero no es consecuencia directa de los asesinatos que leemos todos los días. México es un país de narcos y de asesinos, con una clase política que en su mayoría se dedica a enriquecerse, contra lo que al parecer no se puede hacer nada. Quienes no pueden nada contra esta situación son los más votados.
Como era de esperarse, los empresarios siguen invirtiendo aquí, es una actividad contra la razón, dictada por una visión colonial. No tenemos más que leer sobre el colonialismo europeo del siglo XIX para tener una imagen de la situación actual: los indígenas agrupados en tribus son incapaces de hacer algo por sí mismos, bien dirigidos, pueden explotar las riquezas que el país encierra en su suelo. El petróleo, tan necesario para la civilización occidental, no se lo puede dejar a quien se divierte en decapitarse unos a otros. Tampoco la electricidad, y así una cosa tras otra, como los bancos y la construcción de casas y universidades.
Un país que se dice democrático no puede vivir sometido a estos principios, a ciencia y paciencia de este simulacro de gobierno.
Es una mala caricatura de la sociedad mexicana detenerse sólo en los crímenes y otros delitos como norma de vida y de cultura -la gran mayoría trabaja y cumple con las leyes, paga impuestos y se manifiesta ajena a la política porque en México, la más elemental, la más sencilla de las actividades políticas, el voto, no es obligatorio. Por eso no son creíbles las cifras dadas al público, no se sabe nunca por quién, donde siempre más del 60 por ciento aprueba al señor Calderón. Es una cifra mágica: sólo menos de 30 por ciento de réprobos y descreídos, encontramos en cada encuesta por más del doble de satisfechos.
De hecho encontramos una nación que vive atemorizada por el desorden público, por un grupo minúsculo que se mueve como quiere, sin que la llamada autoridad pueda meterlo en cintura.
Al presidente Fox le hicieron una manifestación gigantesca vestida de blanco, que él y una parte de la prensa y de la radio y de la televisión aprovecharon contra López Obrador. Es una derecha partidaria del orden ante todo, que ante la situación actual no sabe qué hacer. Parte de nuestra derecha política y social del momento no sabe qué actitud tomar. Pusieron sus esperanzas en Calderón y su grupo llamado gobierno, pero el encargado del orden, el secretario de Gobernación, ha probado que el cargo le venía grande y que él no podía ser el hombre de la mano dura en ningún caso. El presidente de su partido, del PAN, es también un hombre débil, incapaz de introducir un semblante en la sociedad. De los otros secretarios puede decirse lo mismo. Se vive una situación del 4 por ciento. Como la subida del salario será la subida del trabajo. Todo es relativo. No habrá subida de ningún tipo: seguiremos vendiendo lo que queda: el petróleo, la electricidad, los teléfonos y lo que se descubra en el mundo y nosotros compremos con lo que vendamos.
Con el sueldo más bajo únicamente se puede adquirir 16% de la canasta básica. Gana sólo entre uno y dos salarios mínimos 47% de los trabajadores. Investigación de UNAM revela drástica caída del poder adquisitivo
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/28/index.php?section=politica&article=005n1pol
Aumento de 2 pesos
http://www.jornada.unam.mx/2007/12/28/index.php?section=cartones&id=3
México tendrá el menor aumento salarial de la región
México es el país con el menor incremento salarial previsto en América Latina para 2008, con 4.8 por ciento, pese a que los aumentos en la región serán de hasta 8.5 por ciento, de acuerdo con la encuesta de Compensación Mundial 2008 realizada por Mercer. El director de Capital Humano de Mercer para América Latina, Alberto Mondelli, dijo que la región vive una bonanza económica sostenida, basada en los altos precios del petróleo y otros recursos naturales.
“Esto presiona los salarios al alza, al aumentar la demanda de talento para soportar el crecimiento de las empresas”. Sin embargo, “el fortalecimiento de las monedas en distintos países de la región juega en contra de esta tendencia, al traducirse en incrementos en dólares muy por encima de la inflación y en un encarecimiento relativo de la mano de obra”.
http://www.jornada.unam.mx/2007/11/27/index.php?section=economia&article=024n1eco
La muralla del hambre / Porfirio Muñoz Ledo
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/40244.html
Tormento
http://www.eluniversal.com.mx/wcarton8629.html
A grandes males ...
http://www.eluniversal.com.mx/wcarton8630.html
En junio los sueldos aumentaron en promedio 4.3%, un punto debajo de la inflación. Se acentúa pérdida del poder adquisitivo de los salarios
La pulga en la oreja
Felipe Díaz Garza
Reforma, 25 jul. 08.
La reforma petrolera es un tema de la mayor importancia. Mas esa importancia no alcanza a ser percibida por la gran mayoría de los mexicanos, que no enfrenta la vida con un enfoque macroeconómico. Los gobernantes y los grandes empresarios son quienes sí registran el "issue" como algo trascendental que, de lograrse en plenitud de eficiencia, les permitirá a unos y a otros hacer al país y a las grandes corporaciones más competitivos a nivel global.
Pero la microeconomía es la pulga en la oreja de la macroeconomía. Hace una docena de años que el presidente Zedillo y su Esopo macroeconomista en residencia, Guillermo Ortiz Martínez, anunciaron al alimón que el país se recuperaba velozmente, después de la crisis del 94, y que ya sólo faltaba que la recuperación de México y de sus grandes corporaciones impactara el bolsillo de los pobres, lo que sin duda ocurriría en el corto plazo de unos dos años. No ocurrió así, al menos no en una forma contundentemente efectiva.
La prosperidad no impactó el bolsillo de los pobres y se salió del bolsillo de muchos que no eran pobres de manual, recatalogándolos e incrementado tendenciosamente la membresía del club de la pobreza, que en los 20 meses de la Presidencia de Calderón ha registrado un poco más de 3 millones de nuevos ingresos, de acuerdo con un reciente reporte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: "Precios de los Alimentos, Pobreza y Política Social en México", del que ya le he escrito aquí mismo en pasados artículos.
Ese mismo reporte, en el renglón de la migración, indica que no son los hogares más pobres los que registran los mayores índices de emigración en México y que es más probable que emigre el integrante de un hogar donde el jefe de familia está empleado, que donde está desempleado. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social va aún más lejos al apuntar que no sólo es más común que el emigrante mexicano cuente aquí con un trabajo antes de partir, sino que también es joven. ¿Qué quiere decir esto? Algo muy simple, pero muy dramático. Que la recuperación macroeconómica, que sin duda registró el país en los últimos dos sexenios y que tan optimistas tiene a gobernantes y grandes empresarios, no ha modificado seria y efectivamente las condiciones microeconómicas, las más microeconómicas que existen, las de los ingresos per cápita reales, que siguen siendo muy bajos, aun los de aquellos que han conquistado empleos seguros, de contratación a largo plazo y pagados regularmente.
"Uno de los grandes mitos de la migración es que se asume que estrictamente se debe a falta de oportunidades de empleo, y no es así... La mayoría de los migrantes tienen un empleo en México o una actividad", dijo en una entrevista Óscar Hugo Ortiz Milán, director de Estadísticas de Empleo de la STPS. Y Rocío Barajas, investigadora de El Colegio de la Frontera Norte, puntualizó: "Hay empleos, pero estos empleos no son empleos de mayor calidad, son empleos muy vinculados a los bajos salarios".
En su análisis "Evolución del perfil laboral de los migrantes temporales en México y Estados Unidos", la STPS sostiene que los mexicanos "ganan un ingreso siete veces mayor trabajando en Estados Unidos que en México". Por eso se van y se seguirán yendo. Al arrancar el foxato había en Estados Unidos 9 millones 177 mil personas nacidas en México. Al arrancar el calderonato la cifra había aumentado a 11 millones 541 mil mexicanos. Estas cifras las reporta la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Si no ponemos atención a la microeconomía del bolsillo popular seguiremos perdiendo recursos humanos que se van porque aquí les pagamos mal. Preocupados en hacer competitivas internacionalmente a la nación mexicana y a las grandes corporaciones en cuanto al costo de sus productos no hacemos a éstas competitivas internacionalmente en cuanto a captación de recursos humanos. Los grandes empresarios se quejan de que los mexicanos no quieren trabajar, cuando lo cierto es que no quieren trabajar por los sueldos miserables, siete veces menores que los internacionales, que los empleadores pretenden pagarles "para ser competitivos internacionalmente".
La recuperación gubernamental y empresarial seguirá siendo una quimera mientras no incluya a los trabajadores, los de todos los niveles, porque igual emigran obreros, buenos obreros, que ejecutivos medios o altos o profesionistas altamente especializados, como médicos, científicos e ingenieros. Emigran campesinos y cardiólogos, telecomunicadores y albañiles, meseros y sus clientes, todos huyendo de un mercado laboral público y privado que les escatima remuneraciones a los trabajadores para incrementar sin visión del futuro los rendimientos accionarios y para ganar elecciones presumiendo crecimientos económicos irreales. Crecimiento irreal fue el que ofreció, sin sustancia alguna, impactar el bolsillo de los pobres en el corto plazo de unos dos años, que transcurrieron, junto con otra docena de años, sin que se cumpliera la falsa promesa.
Si las cosas resultan tan bien como van pintando para los grandes capitales y para los inversionistas políticos, hay que empezar a parar la fuga de recursos humanos capacitados y talentosos, antes de que nos quedemos solos. La receta es muy sencilla. Volver los salarios competitivos internacionalmente. Hay que recordar tan sólo que esos salarios pagan a los únicos que pueden lograr la verdadera competitividad del país y de las grandes corporaciones: los trabajadores buenos y talentosos que huyen todos los días de este nido de ratas.
Aumento de 4.8% a salarios de burócratas
Casi un cuarto de salario mínimo cuesta una lechuga; un kilo de carne, hasta $86
Habrá fuertes reducciones salariales en 2009, revela OIT
Se ubicó 1.59 por ciento por debajo de la inflación, revelan estadísticas gubernamentales
El poder adquisitivo del salario cayó en octubre a su peor nivel
Quedan sin aguinaldo 11 millones
Cuatro de cada 10 personas remuneradas y subordinadas en el País no contará con el aguinaldo como parte de sus prestaciones de ley
Reforma, Ciudad de México (18 diciembre 2008).- Este año, 11.5 millones de trabajadores no recibirán aguinaldo, a pesar de contar con un empleo remunerado y subordinado, según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
En el País existen 28.6 millones de personas remuneradas y subordinadas, de las cuales 4 de cada 10 no contará con el aguinaldo como parte de sus prestaciones de ley, una proporción que va en ascenso y es la más alta en lo que va del año.
El aguinaldo es una prestación de ley que debe entregarse antes del 20 de diciembre y equivale a 15 días de sueldo base por el año laborado.
Quienes no lo recibirán son trabajadores en condiciones precarias de contratación y que carecen de prestaciones.
"Desafortunadamente en el mercado laboral existen esquemas de contratación que deslealmente eliminan estas prestaciones, pero que son a todas luces prácticas violatorias de la ley", afirmó Jaime Bustamante, director jurídico de Manpower en México.
Guillermina Rodríguez, analista de Banamex, destacó que el avance de la informalidad y el subempleo ha afectado la calidad del empleo en el País.
"Las personas aceptan condiciones de contratación de baja calidad, sin prestaciones como el aguinaldo, vacaciones o reparto de utilidades, situación que daña a toda la actividad económica porque se perjudica el ingreso de las familias, se reduce el consumo y se fomenta la informalidad", señaló.
De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, el aguinaldo no puede cambiarse por el pago de vales, ropa u otros bienes, debe ser en efectivo.
En promedio, los trabajadores mexicanos recibirán un aguinaldo de 4 mil 351 pesos.